El gobierno autonómico y el Ayuntamiento de Madrid han condenado los violentos disturbios que se han desatado este miércoles tras las protestas a favor de la liberación del rapero Pablo Hasel, que ingresó en prisión el pasado martes condenado por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha dado las gracias a la Policía "por defender la paz en las calles" y ha condenado "a los delincuentes que han asaltado las calles con el apoyo de la ultraizquierda".
En la misma línea se ha pronunciado el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, que ha manifestado su "apoyo total y rotundo a las fuerzas de seguridad del Estado", ha condenado "firmemente la violencia" y ha pedido a todos los partidos "que se pronuncien en contra de manera clara".
En declaraciones a Telemadrid, Almeida ha tachado a los manifestantes que han provocado los altercados de "pandilla de indeseables" y ha defendido que "en Madrid, quien la hace la paga".
Por su parte, el vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado, ha calificado a los participantes de "energúmenos tratando de poner en práctica los mensajes de odio y las letras de las canciones de Pablo Hasél".
Y lo mismo ha hecho
Vox, que ha dicho que "la izquierda callejera son lacayos del Gobierno y de los poderosos".