Se adelantaron los vascos y no volverían a inquietar a Oblak. Los madrileños lucharon y remontaron entre el final del primer acto y el inicio de la reanudación. El delantero uruguayo, decisivo. Por M. Jones
Diego Pablo Simeone y el Atlético había subrayado la importancia del duelo de este miércoles ante el Athletic, correspondiente a la jornada 18ª y que completaba sus partidos pendientes. Tras ceder dos puntos ante el Real Madrid (y el Barcelona) el sábado, los colchoneros sabían de la necesidad de batallar por ampliar su colchón en el liderato. Por ello, el preparador argentino sólo ejecutó una variante con respecto a la idea del derbi: dio la alternativa a Joao Félix por Correa. Y Marcelino reprodujo su competitivo planteamiento, ese que ha metido a los vascos en la final de Copa y atisba los escaños de Europa League.
Salieron dominadores y con autoridad los colchoneros, en un prólogo marcado por su iniciativa energética, de posesiones rápidas pero desprovistas de último pase y remate. El meta Unai Simón no sería escrutado en ese tramo de asedio y los visitantes se desperezaría pasado el minuto 15. Toda vez que los vizcaínos empastaron la intensidad local, pelearon por el timón y se granjearon ventanas de oportunidad. Tanto crecieron que en el 21 abrieron el marcador. Óscar de Marcos filtró un balón hacia el desmarque de Iñaki Williams, quien apuró hasta línea de fondo para centrar atrás. En el punto de penalti se encontraba Íker Muniain. El capitán norteño remató en semi fallo y el cuero se coló, mansamente, ajustado al poste.
Pagaban los capitalinos su insistente flacidez en el achique -por décimo duelo de los últimos once han encajado gol- y se abocaban a un ejercicio de paciencia para remontar. Mas no localizaría en su reacción bagaje mayor que dos lanzamientos inocuos de un Yannick Carrasco protagónico. El sistema vasco yacía cómodo en su ocupación de los espacios y actitud. Vencía en los balones divididos, negaba huecos a la ofensiva rival y gozaba de fluidez en sus asociaciones. Y dibujaron un declinar calmado hacia el descanso. Sin embargo, la pegada del conjunto 'atlético' viaja sin obligación de bien juego y en la última acción del primer acto Lemar frotó la lámpara y centró para que Marcos Llorente empatara, con un testarazo astuto -minuto 47-. El esférico desviaría su trayectoria en Unai Núñez para despistar a Simón e instalar una igualdad que mermó la convicción de los 'leones'.

De hecho, el efecto psicológico de esa diana propulsó a los madrileños. En el pestañeo inaugural del segundo tiempo Luis Suárez reclamó los focos. El astro uruguayo ofrecería una lección de clase y oficio. En el 51 recibiría una pelota trasladada por Trippier y Llorente, fijó a su marcador dentro del área -pegado a la cal-, le puso el anzuelo y arrancó un penalti claro. Núñez cayó en el recorte y le derribó. El charrúa asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima con la suficiencia de los grandes. Añadiendo otra muesca a su carrera por el pichichi -lleva 18 tantos- y redondeando una vuelta al electrónico rebosante de jerarquía.
Ese punto de inflexión reconfiguró la dinámica. Los colchoneros gestionarían la ventaja sin tanta ambición y cederían un tanto el mando. Comparecerían Lucas Torreira, Dani García, Asier Villalibre y Unai Vencedor, dejando las cartas de ambos entrenadores sobre la mesa, de cara al desenlace. Con todo, a pesar del giro defensivo local, Carrasco buscaría sentenciar, en un esfuerzo que le destacó.
Acabarían los capitalinos parapetados en su cancha, defendiendo con cinco defensas, cuatro pivotes y Correa como único atacante. En una fase de esa metamorfosis hacia el 'catenaccio' postrero se había marchado un Joao Félix que se vació en el repliegue y sollozó en cuanto a trascendencia creativa. La perla lusa, que venía de seis suplencias en los diez encuentros precedentes, no aprovechó la alternativa, si bien respondió a la demanda de más "voluntad" que le hizo el 'Cholo' en sala de prensa. Y el muro local resistiría bien el monólogo vizcaíno. Sólo en la recta final amenazarían los visitantes. Eso sí, con mucho peligro: Núñez cabeceó con nitidez una jugada de pizarra. Oblak detuvo el intentó y, providencial, dio carpetazo a un triunfo que coloca a su equipo con seis y ocho puntos de margen, respectivamente, con Barça y Real Madrid. A falta de trece jornadas.
- Ficha técnica:
2 - Atlético de Madrid: Oblak; Trippier, Savic, Felipe, Hermoso; Llorente (Lodi, m. 88), Koke, Lemar (Saúl, m. 67), Carrasco (Kondogbia, m. 88); Joao Félix (Correa, m. 67) y Luis Suárez (Torreira, m. 72).
1 - Athletic Club: Unai Simón; De Marcos (Capa, m. 80), Unai Nuñez, Yeray, Yuri; Berenguer, Unai López (Vencedor, m. 73), Vesga (Dani García, m. 59), Muniain (Morcillo, m. 80); Raúl García (Villalibre, m.73) y Williams.
Goles: 0-1, m. 21: Muniain. 1-1, m. 47+: Llorente. 2-1, m. 51: Luis Suárez, de penalti.
Árbitro: Gil Manzano (Comité Extremeño). Amonestó a los locales Felipe (m. 43) y Lodi (m. 93); y a los visitantes De Marcos (m. 37) y Vesga (m. 41).
Incidencias: partido correspondiente a la decimoctava jornada de LaLiga Santander, aplazado en su día por la tormenta 'Filomena', disputado en el estadio Wanda Metropolitano sin público por las medidas sanitarias contra la pandemia de coronavirus.