Pablo Casado ha derrotado a Pedro Sánchez en Castilla-León. Y lo ha hecho de forma clara y contundente...
Pablo Casado ha derrotado a Pedro Sánchez en Castilla-León. Y lo ha hecho de forma clara y contundente. Al César monclovita le ha salido el tiro por la culata. Su pretensión estaba clara: aprovechándose de la debilidad de Inés Arrimadas, creía que podía desmontar al Partido Popular de las Comunidades de Murcia, Castilla-León y Madrid. Andalucía vendría después.
Pedro Sánchez liquidó al pobre Mariano Rajoy a través de una moción de censura orquestada por Pablo Iglesias. El entonces presidente del Gobierno, rodeado de sus incondicionales en el restaurante Arahy de Madrid, consideraba imposible que le fallara el PNV, al que había cubierto con 6.000 millones de euros unos días antes para ganarse el apoyo vasco a los Presupuestos Generales del Estado. Los peneuvistas, sin embargo, no vacilaron en descarrilar a Mariano Rajoy.
Pedro Sánchez decidió repetir la operación que le llevó a la silla curul de Moncloa en Murcia, Castilla-León y Madrid. Miguel Ángel Rodríguez alertó a Isabel Díaz Ayuso de la jugarreta sanchista y la presidenta se lanzó a la yugular de Pedro Sánchez convocando elecciones autonómicas con dos tacones. El sanchismo se estrelló en Murcia porque el Partido Popular supo recuperar a sus socios de Gobierno. Y acaba de perder también en Castilla-León, con lo que se ha consumado el ridículo de Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno se está volcando para ganar las elecciones autonómicas madrileñas, después de que Díaz Ayuso desbaratara la estratagema sanchista de la moción de censura. Pedro Sánchez contaba con la traición de Aguado y de otros diputados y diputadas de Ciudadanos. La maniobra de la moción de censura fracasó también en Madrid y el presidente del Gobierno volcará ahora todos sus recursos en conseguir una victoria de Gabilondo. Además, ha conseguido que Pablo Iglesias desembarque en las elecciones madrileñas, impida que Podemos se quede fuera del Parlamento y evite una mayoría absoluta de Díaz Ayuso. Si el líder podemita no se alzara con la victoria de la izquierda, obligaría probablemente a la lideresa madrileña a refugiarse en Vox para continuar gobernando.
Pablo Casado sabe lo que se juega sobre el tapete político madrileño y, tras derrotar a Pedro Sánchez en Murcia y Castilla-León, se dispone a respaldar a Isabel Díaz Ayuso para que Madrid, faro político de España, permanezca gobernado por un Partido Popular que está recuperando su aliento y su sitio.