El astro español apunta a la Euroliga y a los Juegos Olímpicos de Tokio.
Pau Gasol ha sido presentado este jueves como nuevo jugador del Fútbol Club Barcelona. El acto ha oficializado el capítulo final de la ilustre carrera deportiva del mejor jugador español de baloncesto de todos los tiempos. Tras batallas contra un rosario de lesiones en el epílogo de su exitosa etapa en la NBA, el catalán ha decidido apurar su físico en el club del que se fue hace 20 años. Con dos objetivos claros: conquistar la Euroliga (entorchado que le falta) y llegar más que preparado a los Juegos Olímpicos de Tokio.
Tras desfondarse en una rehabilitación eterna, el zurdo ha desembocado en el Palau Blaugrana. "No soy el mismo Pau que se fue hace 20 años, pero sigo siendo un jugador especial. La ambición y la ilusión son las mismas que cuando me fui", proclamó, para empezar. Y destacó, de inmediato, la labor de Juan Carlos Navarro para reclutarle. El icono azulgrana y actual directivo culè, sedujo a Pau para sentarse a negociar. En un proceso en el que ha agradecido las buenas intenciones de la cúpula gestora y del entrenador Sarunas Jasikevicius.
Sobre su rendimiento, a los 40 años, se ha mostrado sincero. "Estamos trabajando bien, progresando y siguiendo el plan que establecimos desde el principio. Tengo buenas sensaciones y estoy contento, pero siempre tengo los pies en la tierra. No quiero hacerme muchas ilusiones, pero vamos por el buen camino. Son los primeros días en los que veo la luz al final del túnel", razonó.
Lo cierto es que la prudencia es la consecuencia lógica de las dos temporadas sin pisar las pistas y las dos intervenciones quirúrgicas a las que se ha sometido en ese intervalo temporal. "Ya tenemos una idea de fecha para volver, pero no nos hemos fijado en un partido en sí. Lo vamos viendo día a día, aunque ya tenemos una idea de cuando volver. Espero que sea pronto. Todos lo deseamos", especificó. La rumorología coloca su retorno en un puñado de semanas.
"Me tomo mi vuelta como una oportunidad especial para ayudar a este gran equipo. Vuelvo con la misma ilusión y ambición con la que me fui. He tenido la suerte de competir con una presión y exigencia enormes. Y vengo a ayudar y a aportar mi experiencia, que es, indudablemente, parte de mi valor", declaró. Para, de inmediato, esclarecer que "una de mis aspiraciones es ayudar a ganar la Euroliga". "Estoy muy ilusionado por sumarme a este gran equipo que ya existe y que está en una gran línea. Estoy disfrutando viéndolos jugar y puede ser una temporada muy especial", incidió.
Por último, admitió que "no creía que una etapa tan bonita como la de jugador de baloncesto acabara con una lesión grave que retira a la mayoría de jugadores. Por eso estoy aquí". En torno a su futuro, señaló que "hablar de la temporada que viene es prematuro. Me centro en el día a día y tomaré la decisión en función de cómo va todo". Y se despidió relatando la travesía que le ha empujado a volver a la ACB.
"Cuando jugaba en San Antonio saltaron algunas alarmas, pero pensamos que no era grave; cuando llegué a Milwaukee, el pie no aguantó; en Portland tampoco iba bien; y me sometí a otra operación quirúrgica. Pase lo que pase tengo una carrera privilegiada, pero quiero acabar en la pista". Con su despedida con la selección española en Tokio como telón de fondo. El mejor ya está aquí.