La jugadora española ha eliminado a una de las mejores tenistas del planeta en un esfuerzo sensacional.
El tenis español está empezando a atisbar relevos más reales que prometedores a las grandes figuras que se han apagado o están en el tramo final de sus ilustres carreras. La esfera femenina ha contado con Garbiñe Muguruza como casi la única jugadora merecedora de acceder al estatus de heredera de la senda dejada por Arantxa Sánchez Vicario o 'Conchita' Martínez. Pero se está asentando un horizonte más allá de la caraqueña.
Sara Sorribes es el nombre que empuja con más fuerza. La jugadora de 24 años se encuentra en un momento de crecimiento palpable en juego y resultados. De hecho, ganó su primer título del circuito de la WTA el pasado 14 de marzo. Se impuso en el Torneo de Guadalajara, México, tras doblegar a Eugénie Bouchard por 6-2 y 7-5. Días más tarde, compitió hasta caer en las semifinales del Torneo de Monterrey contra Leylah Annie Fernandez (doble 7-5). Y en el presente se encuentra batallando en el Masters de Miami.
La castellonense ha despegado entre el final de 2020 y este 2021. En octubre, desplegó su potencial en el Abierto de Ostrava, derrotando a las favoritas Anna Blinkova y Anett Kontaveit antes de perder, en cuartos de final, frente a Aryna Sabalenka (la octava mejor jugadora del mundo, por 6-0, 4-6 y 0-6); y en enero, en Abu Dabi, sólo la frenó la ucraniana Marta Kostiuk (en cuartos, por 6-0, 1-6 y 4-6).
Tras haber alzado el trofeo mexicano reflexionó sobre ese punto de inflexión en su recorrido tenístico. "Ahora tengo que ser más humilde", expuso antes de señalar que ha disfrutado de una evolución física notable en estos años, que siente que ha roto una barrera mental y su nivel se ha desarrollado en estos meses, y que está enfocada en el día a día, en el trabajo progresivo y la determinación, no en las metas pomposas. Es de sobra conocida su tremenda ética de trabajo y apunta, con prudencia, a formar parte de la selección española en los Juegos Olímpicos de Tokio.
"Para eso hay que tener mejor ranking", declaró. Lo cierto es que viaja en el puesto 57º, mas en Florida se ha remangado para empezar a subir ese listón. Debutó el pasado miércoles ante Bernarda Pera, campeona de ocho torneos ITF. En el enfrentamiento con esta estadounidense replicó sus salidas atronadoras, adelantándose con un claro 6-1. Sin embargo, también repitió el bajón posterior y cedió la segunda manga por 3-6. Y el desplome de rendimiento la constriñó a remontar con agonía.
Lo logró. Pera alcanzó ventajas de 3-0 y 5-1 en el set definitivo. Ahí, en el momento clave, Sorribes conectó su versión arrolladora para colocarse con 5-4. Todavía habría de sufrir un poco más, pues la norteamericana dispuso de dos bolas de partido. La levantina sacó garra y talento para neutralizarlas y completar la remontada sumando seis juegos consecutivos. Dio carpetazo con un 7-5 que coronó dos horas y 46 minutos de derroche.
Con el cansancio acumulado abordó este sábado la segunda ronda. Se le cruzó la decimotercera favorita y 14º del circuito femenino, Jennifer Brady. Otra estadounidense, mas, esta vez, con una jerarquía mucho mayor. Venía de jugar la final de Abierto de Australia y de llegar a las semifinales de la última edición del US Open. El desafío había multiplicado su dificultad. Además, bajo un manto de calor y humedad agobiantes.
El duelo arrancó con Brady jugando según su estilo. Dominó por completo el juego y se adelantó con un 6-3 que susurraba un partido de rápida resolución. Nada más lejos. La española refrescó su carácter y personalidad competitivas, amén de su dureza mental, y activó una estrategia ejecutada con maestría. La idea consistía en minar la moral rival por medio de defensas pegajosas y en cansar a la contrincante, variando la paleta y altura de los golpes. Y forzándola a correr con cambios de dirección constantes.
La segunda manga se desarrollaría bajo las condiciones y ritmo de Sorribes. Hubo de resistir el empuje de la norteamericana y mostró capacidad de sufrimiento. También atacó con astucia, arrancando un 4-6 que empataba y cambiaba la dirección del viento de manera definitiva. En el tercer set abrumó a Brady, que concluyó desfondada, desesperada -la levantina llegaba a todas las dejadas- y lesionada. Fijó un 1-3 que se transformaría, con una superioridad llamativa, en el 1-6 postrero. Certificando su acceso a la tercera ronda, donde la espera Elena Rybakina (21ª cabeza de serie).
Este domingo experimentara un nuevo examen a la consistencia de su irrupción. Sea como fuere, ya atesora en su mochila bagaje sobrado para augurar un currículum asentado en la élite. No obstante, brilló en la Copa Federación de 2020, desquiciando a la número 1 del planeta, Naomi Osaka (6-0 y 6-3) y le colocó un 6-0 a Sabalenka en esa misma temporada, autografiando indicios de prestigio que refutan la percepción de que en esta castellonense hay una tenista sin techo claro.