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BALONCESTO

NBA. Mitchell llegó a despedirse de sus padres en el accidente de avión de los Jazz

NBA. Mitchell llegó a despedirse de sus padres en el accidente de avión de los Jazz
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martes 06 de abril de 2021, 00:49h
La expedición aérea del equipo de Utah sufrió un incidente curioso pero muy peligroso.

El pasado 31 de marzo resultó un día inolvidable para la plantilla de los Utah Jazz. El cuerpo técnico, miembros de la delegación y los jugadores debían viajar hacia Memphis con el fin de jugar un nuevo encuentro del eterno calendario que pauta la temporada regular de la NBA. Lo hicieron en condición del actual mejor equipo de la difícil Conferencia Oeste y de toda la competición. Nadie les hace sombra hasta la fecha.

Así que los representantes de la franquicia de Salt Lake se prestaron al abordaje de unos Grizzlies venidos a menos. Sin embargo, un incidente del todo inesperado atravesaría el plan. El primero de los aviones en los que volaban hacia Tennessee se vio obligado a ejecutar un aterrizaje de emergencia. Tras sufrir un lapso de sobresaliente terror a bordo.

El motivo residió en una bandada de pájaros que se fue a estampar contra la aeronave. La colisión forzó a que parte de la expedición hubiera de subirse a otro avión. En esa segunda etapa del trayecto ya no se montaría Donovan Mitchell, la estrella del equipo entrenado por Quin Snyder. Y comparecieron en la cancha a la hora prevista. Y ganaron por 107-111, regateando al miedo que todavía arrastraban.

"Parecía que el avión se estaba rompiendo por la mitad. Durante diez minutos me sentí absolutamente indefenso. Fue terrorífico", confesó el base All Star Mike Conley. El propio técnico expresó que tuvo que charlar con sus subordinados sobre el asunto, para reflexionar sobre lo frágil de la vida. "Fue traumático. El ambiente era aterrador", especificó. Y el extraordinario suplente llamado Jordan Clarkson se refirió al motivo por el que su colega más ilustre se había quedado en tierra después del trance. "Ha sido una locura. Entiendo que no haya viajado", subrayó.

Mitchell tiene 24 años y lleva en la NBA desde 2017. Su rendimiento no ha parado de mejorar hasta acceder al All Star. Su juego y capacidad de liderazgo es aplaudida por homólogo y rivales, con un promedio de 25,6 puntos, 4,4 rebotes, 5,5 asistencias, un robo, un 44% en tiros de campo y un 40,4% en tiros de tres. De todos los parámetros de esta tarjeta estadística, cuatro son máximos de su carrera. Destacando la extraordinaria mejoría en el acierto desde la larga distancia.

El problema sobrevenido, entonces, podría afectar a esos ilustres números. Porque en la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos no se puede competir sin volar en avión. Es por ello que desde que puso un pie en el desembarco improvisado, se ha puesto en manos de terapeutas que le ayuden a domesticar cualquier tipo de temor que le haya dejado el entuerto. Porque antes de ser drafteado ya había deslizado que le perseguía cierto miedo a subirse a un avión y tomar altura.

Esta semana ha querido hablar sobre lo vivido. Lo ha hecho para la publicación local The Salt Lake Tribune. "Inmediatamente me asusté muchísimo porque odio volar en general, y aquello no sonaba bien", arrancó antes de relatar su experiencia así: "Estaba sentado frente a Royce (O'Neale) y estábamos sentados allí, rezando. En cierto sentido, porque realmente no sabíamos lo que estaba pasando".

"Le envié un mensaje de texto a mi madre, a mi padre y a mi hermana. Simplemente, haciéndoles saber que 'este podría ser el fin'. Ese es un pensamiento terrorífico. Simplemente les escribí diciendo 'os quiero, chicos'. Literalmente, me puse a escribir lo que podrían haber sido mis últimas palabras. Esa fue, para mí, la parte más complicada de todas", expuso.

Sobre su decisión de no esperar unas horas para volar hacia Memphis en el siguiente avión del equipo, alegó que "mentalmente, sólo necesitaba ese día". "Me dije que no podía hacer ese viaje. No para jugar un partido, porque algunas cosas son más importantes que el propio baloncesto. Y eso fue todo para mí", añadió. Desde el equipo se ha señalado que Mitchell tomó la decisión de quedarse allí con una determinación muy rápida.

"Todo el mundo tiene sus cosas diferentes y la mía es volar, como todos saben. Nunca he tenido una situación como esa. He tenido vuelos con turbulencias, pero nunca he tenido una situación como esa. Y sólo necesitaba tomarme ese tiempo. Porque, simplemente, no me sentía bien ni me sentía bien conmigo mismo si me subía a viaje. Mis compañeros de equipo, mis entrenadores y todos lo respetaron. Y agradezco su apoyo", subrayó. En el partido inmediatamente posterior a este susto se fue hasta los 26 puntos, cinco asistencias y 3 rebotes ante los Chicago Bulls, siendo 21 de los puntos anotados en poco más de 20 minutos.

Sus próximos vuelos serán a Dallas (este lunes, para enfrentar a los Mavericks de Luka Doncic) y a Phoenix (el miércoles, para pelear con los rocosos Suns). Los Jazz se encuentran en plena batalla por ocupar el mejor puesto posible de cara a los playoffs y si su estrella no comparece podrían tirar por tierra el sensacional trabajo realizado este curso. Así que preocupa que no asuma los compromisos cuando les toca jugar como visitantes por el pánico a volar.

"Sé que tengo un trabajo por hacer. Entiendo que volar viene con mi trabajo. Me tomé el tiempo que necesitaba para ponerme mentalmente en un buen sitio y estaré bien el domingo (para viajar a Texas). Entiendo que tengo un trabajo por hacer. No puedo tirar de una John Madden (auto caravana) y conducir a todas partes, aunque me encantaría. No puedo y entiendo que tengo trabajar en eso", respondió. Y se despidió haciendo hincapié en que "me he calmado y estaré bien. Debería estar bien, al menos, para el resto de la temporada".

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