Multa "contundente" para la nuclear
José María Zamarrón
x
jmzamarronelimparciales/11/2/11/23
viernes 05 de septiembre de 2008, 20:27h
A propósito del incidente en la central nuclear de Ascó 1, cuando en esta central se produjo una contaminación radioactiva en noviembre de 2007, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), tras evaluar las circunstancias del suceso, ha propuesto al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo la apertura de un expediente sancionador a la central con una propuesta de multa de entre 9 y 22,5 millones de € por seis incumplimientos (4 graves y 2 leves) cometidos por la central durante y con posterioridad al incidente. El importe de la sanción no está fijado exactamente ya que el CSN se limita a tipificar el nivel de cada uno de los incumplimientos (pueden ser leves, graves o muy graves y, en cada uno de ellos, en grado mínimo, medio o máximo) y la ley asigna un rango de posible multa para cada uno de estos niveles en función de la importancia relativa del suceso.
Comienza ahora un proceso de recursos hasta que, una vez oídas todas las partes, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo determine el importe final de la multa aplicable. Resulta, por tanto, prematura la afirmación del Ministro Sebastián sobre que será “contundente” en la sanción de Ascó 1. Simplemente debe cumplir la ley ateniéndose a los procedimientos establecidos.
La ley nuclear española, homologable a las más estrictas del mundo, asigna la responsabilidad de la seguridad nuclear a los operadores de las centrales, a las que somete a estrictas normas de funcionamiento, y encomienda su vigilancia a un organismo dependiente del Congreso de los Diputados, el Consejo de Seguridad Nuclear, que dispone, para ello, de amplios recursos de inspección, incluyendo dos inspectores residentes en cada central. El Consejo de Seguridad Nuclear también dispone de capacidad para iniciar procesos sancionadores como ha ocurrido en el caso que nos ocupa.
Se trata de un buen sistema que requiere a las centrales nucleares actuar de la forma más estricta y reportar incidencias, incluso muy pequeñas, con la idea de que si la central reporta y analiza hasta los hechos más insignificantes o menores se puede prevenir la ocurrencia de incidencias mayores. Este sistema ha logrado que desde que arrancó la primera central nuclear española en 1968 las centrales nucleares españolas no hayan tenido ningún efecto negativo sobre la salud (este ha sido también el caso del incidente que nos ocupa en el que, según informa el CSN, “no ha existido daño a la población ni al medio ambiente”).
Por supuesto que las centrales nucleares españolas no pueden dormirse en los laureles y deben continuar buscando permanentemente la excelencia en las operaciones, aportar todos los recursos en seguridad necesarios y, en el caso en que se produzca algún incumplimiento, atenerse a las sanciones que dictamina la ley y corregir las causas raíces de los incumplimientos. Pero no satanicemos a la energía nuclear porque en las centrales ocurran este tipo de incidencias.
Hay otras muchas actividades en nuestra sociedad que están relacionadas con la seguridad (energía, petroquímica, transporte, alimentación, sanidad etc.). En todas ellas, por cada accidente grave que ocurre existen centenares o miles de incidencias de mayor o menor entidad. ¿Por qué estas incidencias no son conocidas o no reciben la atención de los medios como en el caso de la energía nuclear donde no se producen accidentes graves?. ¿Por qué no hay o no se conocen sanciones “contundentes” en esos casos?.
La respuesta a estas preguntas es, sin duda, muy compleja y no cabe tratarla en el espacio que le resta a esta columna pero tengamos esta contradicción en cuenta cuando se plantean dudas, o en muchos casos certezas, sobre la conveniencia de construcción de nuevas centrales nucleares o la extensión de la vida de las existentes en base a las incidencias en éstas.
La crisis energética que golpea a todo el mundo y muy especialmente a España, muy dependiente del petróleo y el gas natural importado, nos exige un tratamiento más serio de la cuestión nuclear.
|
Ingeniero
|
jmzamarronelimparciales/11/2/11/23
|