www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Libertad vs. discursos de tiranos

martes 11 de mayo de 2021, 20:28h

Y amaneció el 5 de mayo. En Madrid se ha escenificado con toda claridad la elección de la mayoría de los ciudadanos: Libertad. La capital de España, los madrileños, toman la iniciativa conjugando con decisión y compromiso el verbo unir; algo que resulta tan difícil en nuestro país porque no hemos sido capaces de aprender y asumir nuestra Historia libremente. El emporio endogámico que controla la política, utiliza el disparate de usar como método de coerción para pastorear al pueblo español, expulsarlo de la plaza pública, la imposición de vivir ninguneando nuestra Cultura. Siempre tratando de cargarnos las espaldas con las cadenas del cainismo, al que tanto rédito saca el sectarismo, y no cesan en su repugnante empeño de impedir que los españoles desarrollemos el tan necesario pensamiento histórico que, como sociedad civil, como civilización, debemos compartir.

Queridos lectores; no solo se ha conjugado con responsabilidad y coherencia el verbo unir, al mismo tiempo los madrileños han dado ejemplo de cómo se supera el sectarismo, más allá de ideologías y partidos políticos. Han reconocido el trabajo bien hecho, el mérito y compromiso con la realidad de Isabel Díaz Ayuso y el equipo de gobierno que lidera. En un país donde difícilmente se reconoce, celebra y respeta la excelencia, esta decisión de los ciudadanos de Madrid nos da ilusión y ejemplo a todos los españoles. Tapar el sol con un dedo no nos sirve de nada, ni propagandas de gurús, ni que nos flagelen cada día con bulos, consignas, ni refritos mediáticos. ¡Ya está bien de tirar por tierra a la Democracia española, y de soportar a los intrigantes que pretenden destruirla desde el interior de sus instituciones! Encima cobran del dinero de los contribuyentes.

Es curioso que se persiga a la bandera española, al himno, a la lengua y a la veracidad de nuestra Historia; pero a cobrar la nómina no le hacen ascos. Respetemos a nuestra Nación sencilla y llanamente porque se lo merece. Si los españoles nos preocupáramos más porque el protagonismo en nuestra Ágora lo tuvieran Doña Toda, María de Molina, Cervantes, Hernán Cortes, Sor Juana Inés de la Cruz, el Inca Garcilaso, la Escuela de Salamanca, Velázquez, Quevedo, Blas de Lezo, Concepción Arenal, Lorca, María Zambrano, Carmen de Burgos, Falla, Turina, Bacarisse, Ortega y Gasset, María Zambrano, Elena Garro, José Hernández, Octavio Paz, Berlanga , el Indio Fernández, Tita Merello, Gabriel Zaid…no permitiríamos que aspirantes a sátrapas convirtieran a nuestra Nación en un enjambre de redes clientelares, enchufismo y persecución a los que disienten.

Lo que nos hace personas es la capacidad de pensar y elegir. Primero está la vida. De la existencia nace el pensamiento. Es terrible cuando los dogmas e intereses ideológicos matan el pensamiento. Entonces el sectarismo lo infecta todo y daña la vida, porque la injusticia campa a sus anchas. Estas elecciones, la ejemplaridad con la que los ciudadanos han acudido a las urnas, tanto por el índice de participación como por su respeto mutuo, nos brinda la posibilidad de arreglar los más que evidentes problemas de nuestra Democracia. Nada más hay que analizar las dificultades de los partidos políticos para digerir tanto el fracaso como el éxito en estos comicios. Los partidos son herramientas para el funcionamiento del Estado de Derecho. Cuando se transforman en elefantiásicas organizaciones que no respetan la imprescindible separación de poderes, cuando someten a sus intereses todos los recursos del país e ignoran vilmente a los ciudadanos; la Democracia corre grave peligro. Desde la noche del 4 de mayo nos han obsequiado con discursos, que, en su mayoría resultan patéticos. Una falta de respeto.

En la calle Génova está claro que Pablo y Teodoro están divorciados de la realidad. Sólo hay espinas en Ferraz. Todos hacen razias. Las declaraciones de la señora Calvo son vergonzosas e irresponsables. No le vendría mal retirarse a su pueblo; acudir a la biblioteca pública para leer Historia de España y las obras completas de Juan Valera. Y el Apolo morado ¡qué decir de su Andros! El discurso con el que anunció a la galaxia que se iba de la política, nunca de la intriga, tomando puerta giratoria automática, fue victimista y obsceno. Después de todo el victimismo es el epitome del narcisismo. En su boca las palabras democracia, patria, libertad y deshumanización resultan un esperpento. Tenemos en nuestras manos la oportunidad de sacar a España de la ruina moral, educativa y económica. La política nos concierne a todos, como el gobierno de nuestro país. Es difícil, nunca imposible, como tantas veces ha demostrado al mundo España.

Irene Gálvez

Licenciada en Humanidades

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+

0 comentarios