
La trama de "La conjura de El Escorial", estrenada este viernes, gira entorno a la muerte de Juan de Escobedo, interpretado por Joaquim de Almeida, secretario de Juan de Austria, hermanastro de Felipe II y a las posibles motivaciones que rodearon su asesinato en la corte española de 1578. El director ha contado con un extenso reparto de actores en el que no han faltado reconocidas figuras del cine internacional, seguramente la más mediática es la elegante Julia Ormond que da vida con absoluta convicción a la princesa de Eboli, un personaje que ha pasado a la historia con el perfil de mujer frívola, extremadamente inteligente, manipuladora y muy dada a las intrigas. Y en “La conjura de El Escorial”, ella lo borda. Su relación amorosa, repleta de intereses y ambiciones, con Antonio Pérez, interpretado por Jason Isaacs, es el marco en el que se desenvuelve el resto de esta acción que nos conduce a nuestra Historia. Otra relación romántica, ésta en clave secundaria, es la de Damiana (Blanca Jara) con el alguacil Espinosa (Jürgen Prochnow) que se hila perfectamente con la pareja principal y se integra en el filme como una parte más de la acción.
Y aunque todas las interpretaciones de esta cinta consiguen en general convencer al espectador, que se ve trasladado a una época tan remota pero a la vez tan conocida, es, sin lugar a dudas, el personaje de Felipe II el que más interés interpretativo despierta. En su piel se ha metido Juanjo Puigcorbé con tal maestría y naturalidad que será difícil separarle de su personaje. No es sólo que resulte un convincente Felipe II, es que el actor se ha convertido en el Rey de ese inmenso imperio al que, con un cuidado vestuario y una trabajada ambientación en magníficos exteriores, nos lleva sin problemas Antonio del Real.