Pedro Sánchez recurre ahora a frases tan grandilocuentes como cursis para justificar los indultos de los secesionistas catalanes que prepara el Gobierno. Dice el presidente que “en los valores constitucionales no se encuentran ni la revancha ni la venganza y sí la concordia, el entendimiento y el diálogo”. Y este miércoles, en la sesión de control, ha utilizado una frase con ecos bíblicos al contestar a Pablo Casado que “hay un tiempo para el castigo y un tiempo para la concordia”.
Pero el líder del PP le ha dejado mudo al reprocharle que hable de concordia y convivencia para indultar a aquellos “que han dinamitado la convivencia. Es usted presidente de España gracias a los que quieren acabar con España. Nos habla de la España de 2050, mientras sus verdaderos jefes no quieren que España llegue ni siquiera al 2022".
Porque, en efecto, los “jefes” de Pedro Sánchez, los que le invistieron presidente del Gobierno y le mantienen en el poder, son los separatistas y los proetarras que buscan destruir nuestra nación. Y también son ellos los que han dinamitado la convivencia. De hecho, Pere Aragonés, el nuevo presidente de la Generalidad, ya ha anunciado que su objetivo principal consiste en trabajar para alcanzar la autodeterminación.
Porque Pedro Sánchez alardea de que su Gobierno conseguirá la convivencia entre los catalanes con la concesión de los indultos y la negociación en la mesa de diálogo con los líderes separatistas. Pero, como le ha contestado Pablo Casado,”el pago que le piden por haberle metido en la Moncloa será su finiquito y el epitafio del PSOE constitucional”.
Pedro Sánchez, en cambio, ha decidido ganar tiempo para intentar revertir el hundimiento de su partido que se refleja en todas las encuestas. Y ese tiempo solo lo ganará si prolonga la legislatura con el imprescindible apoyo de ERC. De ahí, que esté dispuesto a ceder en todo lo que le pidan sus siniestros socios. Ahora, son los indultos. Pero, mañana será el referéndum de autodeterminación. No hay que descartar que el presidente del Gobierno se invente una añagaza para complacer a sus siniestros socios y mantener su apoyo. Porque Pedro Sánchez es capaz de todo con tal de conservar la poltrona. Hasta de saltarse la Constitución “de la concordia, el entendimiento y el diálogo” permitiendo que los líderes separatistas celebren un referéndum. Solo es cuestión de tiempo.