Hace ya quince años que me incorporé a la colaboración en El Mundo. Pedro J. Ramírez me planteó...
Reproducimos a continuación el artículo que Luis María Anson ha enviado al diario El Mundo para despedirse de sus compañeros del periódico.
Hace ya quince años que me incorporé a la colaboración en El Mundo. Pedro J. Ramírez me planteó una correspondencia pública con Cayetana Álvarez de Toledo en la que se contrastara la opinión de dos generaciones. Aparte de su clara inteligencia y su sólida cultura, me asombró de Cayetana la calidad literaria de su pluma. Tuve que esforzarme para mantener el nivel que la gran periodista exigía.
A lo largo de tres lustros solo he recibido amabilidades de este periódico, de sus directores, de sus directivos, de sus redactores, de sus empresarios. Ni un roce ni un desencuentro. Solo tengo motivos para el agradecimiento. Me hicieron entrevistas destacadas en espacios preferentes, me invitaron a todos los actos periodísticos y culturales, me colmaron siempre de atenciones. Nunca estuve de acuerdo con la afirmación de Ramón y Cajal de que o se tienen muchas ideas y pocos amigos o muchos amigos y pocas ideas. Este periódico se ha desbordado para mí tanto de ideas como de amigos. La amistad es el oficio mayor del alma y esta sabia afirmación cervantina ha sido constante en los últimos quince años de colaboración en El Mundo.
Los cambios inevitables en todas las empresas han terminado en los últimos días con la larga y fecunda, fecundísima, presidencia de Antonio Fernández-Galiano con el que yo firmé mi contrato de colaboración cuando me incorporé a este periódico. Creo que ha llegado el momento de cerrar esa colaboración en El Mundo, diario papel que lidera la empresa de comunicación más relevante de España. Y lo hago con tristeza, pero, sobre todo, con agradecimiento por tantas satisfacciones profesionales como en estas páginas he experimentado. A lo largo de mi dilatada vida he probado las mieles, también las hieles, de periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales, así como la agencia de noticias. Durante setenta años mi vida profesional ha sido el periodismo y solo el periodismo.
Adiós, amigos, adiós… “Y entre el mar y el cielo -escribió el poeta argentino Leopoldo Lugones- quedó por mucho tiempo suspendido el silencioso adiós del pañuelo” Vuelvo a mi casa, a La Razón, donde Mauricio Casals ha hecho una formidable labor y Francisco Marhuenda ha demostrado ser uno de los grandes periodistas de las nuevas generaciones.