La conducción política actual de esta gran Nación que es España, queda bien definida en el Diccionario de la Real Academia Española: “deriva// a la--. loc. adv. Sin dirección o propósito fijo, a merced de las circunstancias…”
Y esas circunstancias a mi entender, tienen al actual timonel como el principal responsable de los despropósitos en los que ha incurrido fundamentalmente, por su crisis de ambición sin límites, por mantener el poder, indisolublemente atado a lo que para él es el apetitoso sillón en La Moncloa, de modo que nada ni nadie le interrumpa la legislatura, desconociendo el costo tremendo en sangre, sudor, lágrimas y vidas que los españoles han pagado, para poder vivir décadas de prosperidad, concordia y desarrollo, y que él ha canjeado mezquinamente al pactar con quienes lo ha hecho, mintiéndose, para luego mentir…
No fueron pactos gratuitos, le exigieron condiciones y un altísimo costo que ha venido abonando, soportando cobardemente insultos, amenazas y chantajes, ante los cuales se ha mantenido arrodillado y claudicante, carente de grandeza, sin atreverse a defender como correspondía, a los españoles que han sido humillados, a su Constitución, a las Normas Legales vigentes, al Sistema Judicial, a la División de Poderes, a las Sentencias de los Tribunales, no confiando en la Monarquía Parlamentaria y faltando al juramento de defender los valores esenciales de la Democracia, que son legítimo patrimonio de “todos” sus compatriotas…
Tan responsables como él, son quienes lo secundan en lo que, en más de una ocasión, he comentado como: “deriva inconcebible”, a quienes les ha brindado espacios ministeriales, inmensos recursos financieros destinados a los separatistas y también, siguiendo directivas de un gurú asentado en la sombra, que reina junto a él, propiciando y sugiriendo falsas profecías sin destino…
De alguna manera y cuando llegue su momento, que estoy seguro llegará, todos ellos tendrán que rendir cuentas cuando se abran las urnas y se restauren las libertades y derechos que se han llevado por delante, “atropellando”, con soberbia insultante y actuando de “cualquier modo…”, con posturas hipócritas, ofensivas, y hasta burlonas, en un escenario parlamentario que le ha quedado demasiado grande a más de uno, porque no han respetado el sagrado valor de ser representantes de la voluntad popular expresada en las urnas, y han trastocado su misión rompiendo tradiciones, en aras de un aprovechamiento para mezquinos intereses personales, dejando a un lado posturas dignas, como amanuenses que son, al servicio de poderes supranacionales con cuantiosos volúmenes financieros, aplicados a globalismos que intentan digitar nuestros hábitos y destinos, subestimándonos y faltándonos el respeto, al tratarnos como muñecos fácilmente manejables, y en algunos casos, hasta descartables…
No obstante, no lo lograrán. Hay trincheras abiertas en pro de “una resistencia” que no se doblega, personalizada en políticos que se han manifestado noblemente, en analistas políticos, periodistas, artistas, escritores, medios de comunicación, encuestadores, etc., entre los que me incluyo, que no podemos ni queremos silenciarnos, ante tantos atropellos insensatos.
A través de la presente legislatura, han aparecido en la escena gruesos calificativos referidos al político “lapa”, como suele mencionarlo el presidente de vuestro diario digital, que condice con la definición de este término dada por la Real Academia Española: “//3 persona excesivamente insistente e inoportuna”.
Se le ha tildado también de “duro, roca, traidor, canalla, mentiroso…”, y para qué seguir, si no vale la pena, porque él junto a quienes lo secundan, ya han venido cavando su propio sepulcro política, sin destino, “sin norte, o propósito fijo” como es la deriva inconcebible en la que naufragarán, política y moralmente…
Por mucho menos que esos términos injuriosos que ellos han recibido, con un mínimo grado de grandeza que ellos no tienen, otros políticos o ministros ya hubieran dado un paso al costado, presentando su dimisión…, pero claro, ellos no se dan por aludidos y se mantienen en ese rumbo incierto con su rumbo errático…
¿Y ahora otorgarán indultos para los que no se arrepienten nunca?
¿Mesa de diálogo para negociar algo teñido de líneas rojas irrenunciables?
¿“Diálogo entre sordos” para resolver lo innegociable?
¿Presentación de una nueva estrategia para distraer la atención y aliviar irritaciones?
Ganarán tiempo quienes están en prisión cumpliendo condenas, quienes amenazan con volver a intentarlo una y mil veces más… y quienes de ningún modo están ausentes sino sólo fugados, para escapar a los requerimientos de la Justicia…
El futuro de nuestros hijos y nietos está en riesgo y justamente por ellos, también se redoblan las rebeldías que sacuden todo mi ser.
Y por las razones expuestas, no me permito silenciar las barbaridades que me han sugerido compartir este aporte…