En mi Blog personal: www.pasoapasoaproximandome.blogspot.com el 23 de septiembre de 2020, difundí una entrada con el título de: “No puedo dejar de pensar y sospechar”, y al entender que mantiene plena vigencia pese al tiempo transcurrido, vuelvo a ese artículo con algún comentario más y también, para ampliar conceptos allí vertidos, por la sencilla razón de que: “Sigo sospechando…”
Es tanta la deriva en la terca obstinación del actual timonel del gobierno de España, es tanto lo que ha afirmado un día, para negarlo al siguiente, es tan significativa su sumisión ante quienes ha pactado a cambio del mezquino canje de su investidura respecto a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y demás exigencias ante las que se ha doblegado cobardemente, no por el bien de España, sino para mantenerse atado al apetitoso sillón de La Moncloa, que no se refleja en él el menor atisbo de duda ni de responsable reconsideración, incluso ignorando reclamos expresados por connotadas figuras de su propio partido, para seguir errando con manifiesta terquedad en un rumbo que ha puesto en riesgos notorios a esta gran Nación y a cuantos habitamos en ella…
Es más, arrastra la vergüenza de arrodillarse suplicante, ante insultos, amenazas y chantajes, manteniendo silencios cobardes e indignos, cuando tendría que haber adoptado una postura valiente y con coraje, para defender la dignidad de su pueblo, que contempla absorto su soberbia y su absolutismo despótico…
Entonces, cómo no sospechar el 21 de septiembre de 2020, cuando se reunió con quien preside la Comunidad de Madrid con actitud sólo en apariencia constructiva, ocultando sus arteras intenciones, que con el resultado electoral del pasado 4 de mayo de 2021, han quedado derrotadas, conjuntamente con las de sus seguidores, frente a una abrumadora mayoría que afianzó el liderazgo de la incuestionable ganadora en las urnas, erigiéndose, además, hasta con proyección nacional…
Han quedado legítimamente claras, mis sospechas…
Pero, no obstante, como bien lo define el presidente de El Imparcial, “el político roca” reaparece otra vez altanero, revestido de soberbia indignante después de unos días de su derrota, en la que abiertamente tomó partido como si no hubiera recibido una verdadera paliza, para alentar la conquista del gobierno de Madrid, y anunciar que la izquierda “sanchista” que representa volverá, y ganará, exhibiendo su triunfalismo habitual, a sus sucesivos fracasos conductivos…
Todavía no llego a comprender suficientemente cómo dentro de su propio partido, no se han levantado más voces discrepantes y posturas terminantes que denuncien sus desmanes, dado que no tienen el tinte tradicional del PSOE, sino de un oscuro “sanchismo” que ha sido capaz de montar la deriva por la que ha optado, al pactar con quienes lo ha hecho, traicionando por ambición sus propias palabras y por ello, como no me resulta creíble, todo cuanto intente me conducirá a “no dejar de pensar, y sospechar…”
Quisiera equivocarme, pero no puedo apartarme de la enorme preocupación de creer que él y sus seguidores (tan responsables como el timonel) están formando parte de un plan inocultable de permanencia en el poder, sembrando los descontentos que ya anuncian las encuestas que se van dando con transparencias y sin sesgos flechados…
Un plan al servicio siniestro liderado por poderes supranacionales en pos de un nuevo orden planetario, detrás de un proyecto globalista del que son seguidores con su complicidad, que termine manipulando nuestros hábitos, nuestra forma de pensar y consumir, que atropelle contra nuestros valores culturales, que como un tsunami se lleve por delante nuestras tradiciones, nuestra libertad religiosa, y nos convirtamos al fin, en muñecos fácilmente manejables, como si fuésemos títeres sin personalidad, sin libertad, sin dignidad…
Y yo, ante tanta barbarie, no estoy dispuesto a silenciarme…
Es más, “el político roca” ahora saca pecho con la sanción de los indultos que liberen a los que han atentado contra España, esgrimiendo argumentos de “magnanimidad y concordia” que no a todos nos engañan, sencillamente, porque sus malabarismos políticos son harto conocidos dentro y fuera de fronteras y su descaro insultante, prisionero de una ambición ofensiva que terminará exigiéndole un precio a él, y a quienes lo secundan…, estén en actividad o desde las sombras…
Por esa razón yo, “sigo sospechando”, insistiendo en lo que esté a mi alcance, para que los adormecidos se sientan sacudidos y puedan despertar de letargos y prescindencias, para que al fin recobren la voz quienes se hayan silenciado, y de algún modo se involucren y no se dejen envolver por las sombras de la traición que sobre todos nosotros han diseminado, tejiendo trampas abyectas, para disimular la deriva que lamentablemente a todos nos subyace en forma amenazante…
Dentro de la Constitución y cumpliendo con los límites del Ordenamiento Legal vigente, nos tenemos que defender, ya sea elevando nuestras voces, rompiendo mordazas, abriendo trincheras, mostrándonos sin temores al manifestarnos en forma colectiva, demostrando que somos multitud en la “resistencia” sin agravios ni violencias, ”peleando en el buen sentido” por restaurar nuestra libertad, por recuperar los valores que pretenden usurparnos…, en fin, cada quien colaborando en cuanto esté a su alcance, para que nadie pueda torcer el destino que entre todos, debemos conquistar, paso a paso, aproximándonos, esperanzados, y sin dejar de soñar…