EDITORIAL
Calviño debe rectificar sobre Cuba
EL IMPARCIAL
miércoles 14 de julio de 2021, 14:25h
Nadia Calviño representa la moderación y la sensatez en el Gobierno de Pedro Sánchez. Sus éxitos en el terreno económico son conocidos por todos. Este mismo martes, Bruselas desbloqueaba el primer tramo de los fondos Next Generation, un dinero que servirá para que España pueda recuperarse de las nefastas consecuencias de la Covid. Ha sido Calviño la encargada de que la operación llegase a buen puerto.
Si algo quedó claro el sábado, con la remodelación del Gobierno de Sánchez, es que Nadia Calviño sale reforzada como la mano derecha del presidente. Es la que lleva el timón económico de España: vicepresidenta económica con poder para tratar de encauzar la crisis de la Covid y frenar los desmanes de Podemos.
Por eso es tan importante que Nadia Calviño llame a las cosas por su nombre. Este miércoles, la vicepresidente se negaba a calificar de dictadura al régimen castrista, arguyendo que no era necesario poner etiquetas.
España debería ser el país que guiara las relaciones de Europa con Hispanoamérica y, por supuesto, con Cuba. Así corresponde por la historia en común, el idioma y la hermandad entre los pueblos español y cubano.
Sin embargo, las contradicciones, los equívocos, las medias palabras, el desconcierto diplomático, la falta de rumbo con respecto a la isla, unido a la circunstancia de que uno de los partidos de coalición del Gobierno, Unidas Podemos, es simpatizante de la dictadura castrista, imposibilitan cualquier autoridad de España con respecto a lo que sucede en el país antillano.
Lo que está ocurriendo estos días es una flagrante violación de los derechos humanos, propia de un régimen dictatorial y asesino que conculca la libertad del pueblo cubano.
Calviño debe rectificar y llamar a las cosas por su nombre. Cuba es víctima de una dictadura de signo comunista que ha atenazado al país durante más de sesenta años.