César Antonio Molina, además de reconocido poeta, es un político coherente que siempre se ha movido en el socialismo...
César Antonio Molina, además de reconocido poeta, es un político coherente que siempre se ha movido en el socialismo democrático. Eficaz ministro de Cultura, señaló el mérito allí donde se producía. De forma periódica denuncia ahora en sus artículos los errores que comete el Partido Popular y también los que perpetra el PSOE.
Teme César Antonio Molina que los despropósitos del sanchismo debiliten la democracia, lo que nos conduciría al autoritarismo. No le falta razón. Son ya demasiados los ademanes autoritarios de Moncloa para no alarmarse ante una realidad que amenaza el futuro de la libertad de los españoles. De los socialistas democráticos y de los liberales conservadores.
En un gran artículo, publicado en El Mundo, César Antonio Molina considera que la crisis de Gobierno orquestada por Pedro Sánchez es solo un maquillaje que trata de disimular los problemas de fondo. El exministro de Cultura escribe lúcidamente:
“A la parvularia e imberbe democracia española, en vez de seguirla fortaleciendo en todos los pilares sobre los que se sustenta, se la está fragilizando cada vez más. Deteriorando su imagen interior y exterior, así como desestabilizando el gobierno de sus instituciones esenciales; sobre todo, el poder legislativo y el judicial. La sociedad civil aún resiste a duras penas. Por ejemplo, los medios de comunicación, permanentemente zarandeados si no seguían, hasta hace poco, la línea del pensamiento redondiano, esa gran aportación al pensamiento político universal afortunadamente finiquitado, aunque su difunto creador, en la redacción infantil de su propia esquela nos amenace con “volvernos a ver”. ¿Logrará este nuevo Gobierno regresar a la senda perdida del socialismo? Lo dudo, siguiendo al propio refranero español: los mismos perros con distintos collares, o viceversa”.
Hasta aquí el párrafo sagaz de un socialista inteligente y constructivo. Son muchos a izquierda y a derecha de la vida española los que piensan que el nuevo Gobierno no regresará a la senda perdida del socialismo democrático. El espíritu de la Transición está ya caducado y se adormece en una historia que a las generaciones jóvenes les parece lejana y distante. Y ante la oquedad de la crisis sanchista, que ni siquiera ha rozado a los ministros podemitas, se pregunta César Antonio Molina:
“¿Alguien puede pensar que la exministra de Exteriores, una funcionaria, trajese al líder saharaui sin conocimiento de Sánchez? Todos los ministros cesantes lo han sido precisamente por cumplir fielmente los designios presidenciales. ¿Por qué razón lo serán los próximos? ¿Por lo mismo o por las urnas? Poco es el cambio de un gobierno para tapar tantas afrentas y pactos con los mayores enemigos de este país. Y, además, en la prórroga”.