Unanimidad ante un referéndum ilegal
jueves 11 de septiembre de 2008, 23:54h
En una decisión adoptada por unanimidad, el Tribunal Constitucional ha declarado ilegal la consulta que el lehendakari Ibarreche pretendía llevar a cabo. El que se haya hecho por unanimidad, en los tiempos que corren, puede entenderse como un inequívoco mensaje para ulteriores aventuras de poso secesionista. Intentar arrogarse competencias exclusivas del Estado es ilegal. Como por ejemplo, la convocatoria de un referéndum por parte de una comunidad autónoma, la que sea. Argüir ante ello una presunta conculcación de la voluntad de los vascos es de todo punto ridículo. A los vascos, igual que al resto de los españoles, se les pregunta su parecer en los comicios electorales. En los que, por cierto, a tenor de la lectura de los resultados últimos, no debieron de respaldar en demasía planes tan disparatados.
Pero, aunque sólo sea una quimera, imaginemos por un momento que el referéndum en cuestión se llevase a cabo. ¿Qué organismo sustituiría a la Junta Electoral Central? ¿Quién velaría por la limpieza del escrutinio? ¿Habría interventores? ¿Posibilidad de hacer campaña? Además, en lo tocante a la unidad nacional, tanto tiene que decir un bilbaíno como un cacereño o un lucense: por eso este periódico no se esconde ante la exigencia de referenda. Nuestra discrepancia frente a los secesionistas está en la definición del cuerpo electoral: pedimos que voten todos los ciudadanos; lo contrario sería tanto como cambiarnos el sujeto de soberanía sin preguntar a la ciudadanía. A toda.