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Novela

León Tolstói: La mañana de un terrateniente

domingo 25 de julio de 2021, 19:48h
León Tolstói: La mañana de un terrateniente

Traducción de Selma Ancira. Acantilado. Barcelona, 2021.128 páginas. 11 €.

Por David Lorenzo Cardiel

“¿Dónde están estos sueños? -pensaba ahora el joven, de vuelta a casa después de todas sus visitas-. Hace más de un año que busco la felicidad por ese camino, ¿y qué he encontrado? A veces siento, es cierto, que puedo estar contento de mí; pero es una satisfacción seca, racional. Pero no, ¡lo que estoy es descontento de mí mismo! Estoy descontento porque no conozco la felicidad, y la deseo, anhelo fervientemente ser feliz. No conozco el placer y he apartado de mí todo lo que puede darlo. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Quién se beneficia con eso? ¡Cuánta razón tenía mi tía cuando me escribió que es más fácil encontrar la felicidad para uno mismo que dársela a los demás!”.

Así habla para su persona el joven príncipe Nejliúdov en un momento de desesperación, justo antes de unas audiencias a los campesinos que trabajan sus tierras. Él, que contravino el consejo de su tía y abandonó sus estudios universitarios con la voluntad de hacer algo bueno para el mundo. Las dudas lo acechan, piensa en abandonar con idéntica fruición que en continuar su empeño. Sin embargo, la sensación que amarga sus días es encontrarse preso en su propia cárcel. La de una vida que él mismo ha diseñado. La de un -casi seguro- fracaso contra el zeitgeist de una época. El antediluviano sueño de fama, poder y gloria que queda desperdiciado para siempre.

León Tolstói nos ofrece un relato, La mañana de un terrateniente, a medio camino entre la literatura pura, la que abreva del preceptivo ars gratia artis, y de su filosofía moral, como sucede en la práctica totalidad de su producción literaria. Con su frescura narrativa y su deslumbrante naturalidad para construir personajes y escenarios, Tolstói nos deleita con una historia que está basada, en gran medida, en su propia experiencia como terrateniente, en la que se esforzó por facilitar la educación y aportar flexibilidades técnicas y económicas para sus siervos.

La mañana de un terrateniente sigue el estilo típico tolstoiano, que es el que el lector podrá encontrar en obras como Los cosacos o El cupón falso. El paisaje narrativo lo conforman Nejliúdov y un lugar abstracto, las propiedades que debe gobernar. Este es el gran elemento que otorga versatilidad a la acción. Los personajes, que no se perciben como delimitados de antemano en la imaginación del autor, van apareciendo en función de cómo el protagonista se relaciona con su entorno narrativo. El resultado es un texto muy agradable de leer para cualquiera, sencillo en su construcción y en el que algunos principios del pensamiento de León Tolstói se deslizan con la suficiente sutileza para que el lector escoja relacionarlos con su obra ensayística o no hacerlo y dejarse llevar únicamente por el placer en sí mismo que ofrece la lectura.

La editorial Acantilado nos trae esta renovada edición de La mañana de un terrateniente, siendo fiel a su compromiso de ofrecer al público hispanoparlante al menos un libro del escritor eslavo al año en ejemplares de muy alta calidad y con la garantía de contar con versadas traductoras del ruso, como es el caso de Selma Ancira. Si eligen adentrarse en este título, ya sea en renovada oportunidad o por primera vez, no se encontrarán únicamente ante un clásico, sino ante un texto delicado, suntuoso en la elegancia con la que está escrito y atemporal, como toda obra que sea digna de perdurar en el tiempo. Y es que Tolstói, además de un valor seguro, es una fuente de alegría eterna para quienes amamos los libros y las virtudes que representan.

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