Hay que elogiar a la ministra de Defensa por el titánico esfuerzo y por sus incansables gestiones para que puedan salir del avispero de Kabul el mayor número de personas, ya sean españolas o afganas. Y también hay que agradecer a Margarita Robles su sinceridad a la hora de explicar las dificultades de los militares españoles en la evacuación. Pues son incontables las trabas que encuentran los cientos de miles de personas que quieren abandonar el país. Para llegar al aeropuerto de Kabul, tienen que pasar dos controles de los talibanes cuyo Gobierno acaba de prohibir el paso de afganos. Solo los extranjeros, pues, pueden lograr la hazaña de embarcar en un avión. Porque una multitud aterrada colapsa el aeropuerto en medio del caos.
En una espléndida entrevista de la periodista Lorena García en Antena 3, la titular de Densa ha destacado el valor y el durísimo trabajo que están realizando las Fuerzas Armadas españolas en la evacuación "con mucha cabeza pero también con mucho corazón y humanidad. Porque se trata de "una operación muy dura, una de las evacuaciones más difíciles de la historia".
Y así es. Margarita Robles no ha querido hacer responsable a Biden de la retirada de tropas norteamericanas del aeropuerto el día 31, lo que supondrá que tengan que salir también el resto de Ejércitos occidentales, como el español, que están ayudando a cientos de miles de personas a abandonar el infierno talibán. El presidente norteamericano, en otro gesto de rendición, aduce que podría producirse un atentado terrorista. “Lo mejor que podemos hacer-ha dicho Biden- es marcharnos cuanto antes”.
Esa marcha supondrá que millones de afganos queden atrapados en el campo de tortura talibán. Y supondrá también que China, con el aplauso de Rusia, se convierta en el dueño y señor del centro de Asia. Porque Estados Unidos está a la fuga.