Una vez finalizados los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 y con los Paraolímpicos in situ ya en marcha, o paraolímpicos, tal y como parece imponerse el vocablo finalmente, caben unas cuantas acotaciones para dar paso a comentar tanto más que se acumula.
En efecto, concluyeron unos Juegos extraños y no menos emocionantes. Sí, el COVID-19 fue un competidor, como lo fueron nuevos deportistas sin ser figurones, y saltó a la palestra la salud mental de algunos, visibilizándose y advirtiendo el exceso de sobreexposición y mercantilismo en sus personas, que ha recordado y cuestionado la ética del deporte y que gracias a descollar, acaso de verdad ponga fin al gigantismo apabullante que representan los Juegos y su mercantilismo. Los estadios permanecieron vacíos resultando en ello un hecho desolador atestiguando las competencias con países sin tradición medallista consiguiendo hazañas memorables. Reconózcase que Japón cumplió cabalmente su enorme compromiso de verificar los Juegos en los que hubo ese final de fotografía ganándolos EE.UU. a China por una medalla de oro. Se verificó que China ni quiere ser segunda y desde Atlanta sí trabaja para no serlo y pese a la chapuza yanqui de querer contarse las preseas por ejemplar y no por categoría. Tramposos. Muestra palpable de que juegan los yanquis a ser indiferentes a China, pero en el fondo la tienen muy presente, entre ceja y ceja. Y ahora los Paralímpicos con su mensaje de inclusión y respeto, siendo un acontecimiento de menor envergadura, que será más manejable, sin duda alguna. Y ¡ojo! a Francia.
Dirijo mi mirada al motu propio del Papa firmado el pasado 16 de julio titulado Traditionis Custodes donde arrincona el empleo del latín en la Santa Misa, que la debilidad errática de Benedicto XVI cedió, concediéndolo frente a tradicionalistas; una misa que no es más santa por seguirse en latín y ni es lengua divina ni en ella se expresó Cristo ni en tal se escribieron las Sagradas Escrituras. Ergo, el latín va carente de divinidad, le pese a quien le pese, por muy místico que le suene a más de uno, pues diferénciese una cosa de la otra, al no ser iguales lo divino y místico.
No comprendo la necedad de ciertos católicos de ver en el latín una lengua de obligado uso. Persistir en exaltarla y en alardearla para la misa, está fuera lugar y es cuestionar con acritud abiertamente los mandatos, esos sí, del Concilio Vaticano II. La Iglesia católica es una y sus reglas, igual. Se confunde el uso de aquel idioma en el seno del Imperio romano cual lengua franca y ya extinto con una inexistente obligación sin fundamento en la Fe. Y subrayo la Fe, con mayúsculas, aunque haya quienes consideren con verdadero ánimo de apostasía rayando en auténtica blasfemia al tildar hasta de luteranos los preceptos del Concilio Vaticano II, lo que a nadie debe de dejar boquiabierto; y cuando la enderezan contra el uso de las lenguas vernáculas en la liturgia. El documento pontificio deja la libertad de autorizar el latín, empero restringe bastante su continuidad. Lo aplaudo plenamente. Reitero mi respuesta a uno que defendía emplearlo en la misa más por pose: le sonaba más mística. Repare: ¿tú qué quieres, misticismo o entendimiento? Yo prefiero lo segundo. ¡No! al latín en ella.
Tampoco entiendo ni secundo tanta inquina a Francisco y tanta obstinación contra su ministerio –abierta o velada– de cardenales atufados que mucho que avergonzarían al Maestro con sus cuestionables ínfulas y su fatuidad. Patulea de eminencias que en buena medida con su eurocentrismo reprobable parece que desprecian al latinoamericano (¿o al jesuita?) porque la Iglesia no es europea en exclusiva y que lo entienda ya quien pueda. Parece que les fastidia a ciertos grupúsculos el toque latinoamericano que emite el Sumo Pontífice. Su diferencia que aplaudo. El toque cultural que les chirria como no puede ser de otra manera, con sus fatuidades germanas. Sobre todo, las germanas, que no las únicas, y a decirlo sin empacho alguno. Porque la Iglesia, gracias a Dios, nunca mejor dicho, no se ciñe ni se entiende solo con los marmóreos pasillos vaticanos ni atildamientos tan del gusto de algunos apartándose de la humildad. Lástima, porque sepan que la América Latina y no la poscristiana Europa es la reserva espiritual del tinglado. Lo que nunca me ha quedado claro es si es la que más limosnas aporta. No solo de rezos se vive. Esas eminencias que a través de terceros refunfuñan y hasta solicitan deponer al argentino, caen en herejía. Recemos mucho por ellos. Donde manda el Papa no gobiernan purpurados. ¡Zas!
Y como la necedad está en boga tal parece, insta el gobierno mexicano a regresar a clases presenciales. Error Garrafal. Me opongo a ello porque considero que mucho ayudaría aguardar a contar con una mayor población vacunada en amplios sectores, cosa que al paso que vamos, podría alcanzarse durante el resto del año y entonces sí, plantearse mejor las cosas en enero, mientras se trabaja por reducir el número de contagios que sigue siendo escandalosamente elevado a estas alturas, de manera injustificada. Las cifras oficiales hablan de poco más 51 millones de vacunas suministradas, de las cuales suma unos 30 millones de personas con su esquema completo en un país de 126 millones, con 35 millones menores de edad, aproximadamente. Podría alcanzarse a vacunar al grueso de mayores de edad antes del retorno más seguro y con menos riesgos.
Otro tema: se ha sabido más de la miserable putada que fue el espionaje priista durante los años en que detentó el poder, las más de las veces por fraude electoral. El putrefacto PRI siempre espió, pero en el desastroso sexenio pasado –el nauseabundamente corrupto de Peña Nieto– dirigió el espionaje a los adversarios y presuntos enemigos del priista que llegó a la presidencia gastándose en su campaña 27 veces más de lo autorizado, o sea, de manera ilegal. Para que no se adornen tanto los priistas. Por eso escocían a los priistas esos adversarios que les echaban en cara su ilegitimidad para desgobernar, que eso y desfalcar fue lo único que hicieron. Necesitaban estos malandrines priistas vigilar y acallar voces opositoras. Nunca han creído en la democracia. No dejaron sin espiar a media clase política opositora por seis años. Todo ilegal, desde luego. El PRI es una invitación a no darle un solo voto, siendo retrogrado y desdibujado.
China se apunta en Afganistán relevando el vacío yanqui. Pues que pague su torpeza quien sea responsable de ello. Si se decide a entrar a recoger esos despojos, lo hará como en África (otro ejemplo de abandono, sobre todo de los europeos) con una diplomacia astuta y contrastada con el invasor en retirada, apostando a la precariedad afgana, que se nota muchísima. Washington ni siquiera balbucea algo inteligente por respuesta. Lo normal. ¿China se quedará con Afganistán? De momento lo que se observa es la cautela sostenida de Pekín, mas no le extrañe ante la huida vergonzante de los otros. Y no habría más remedio. Con China ya deberíamos de haberlo aprendido que no hace falta contar con ella o no, para avanzar. Se apunta sola. Ya lo ve, los mandó a todos al Diablo y construye su propia estación espacial, por ejemplo. Así de sencillo.
El amago talibán aludiendo a que el 31 de agosto se desaloje Afganistán, es perfectamente normal. No podría prologarse ad aeternum tal repliegue. Las condiciones las pone el vencedor. No es fácil saber que pasará si se llega la fecha límite y no se fueran los que no tienen ya a qué permanecer. Y que nunca debieron haber invadido aquello. Sí, el estira y afloja de “vete pero no te dejo que te vayas” no es positivo. Temamos lo peor. No vamos a adornar las cosas.
Lo que no me resulta tan normal es toda la batahola desatada por Messi. Me pinta a desfalco lo sucedido con la administración anterior del Barça, quedando claro que la insensibilidad de rechazar bajarse el sueldo montándose en su macho (él o su padre, da igual) resultara en marcharse. Lo que me rebasa es ¿tanto por el sujeto? ¿es que le quedan por delante sus mejores años rindiendo en la cancha? El dueño del PSG ha de tener mucho dinero para ver lo que yo no. Al tiempo.