La España frentepopulista de Pedro Sánchez se acerca al billón y medio de euros de deuda pública...
La España frentepopulista de Pedro Sánchez se acerca al billón y medio de euros de deuda pública. ¡Billón y medio! El despilfarro del actual Gobierno fragilizará la economía de las próximas generaciones porque la deuda pública hay que pagarla con los intereses correspondientes.
Mientras Madrid crece casi al 5%, una buena parte del resto de la nación arroja cifras que estremecen. Además de la gigantesca deuda pública, el PIB ha caído en el entorno del 10% y el déficit público supera los dos dígitos. Pedro Sánchez, sin embargo, actúa como si nadáramos en la abundancia, negocia salarios mínimos, multiplica el gasto público, es decir, el derroche público, y tiene a media España subsidiada, mientras las empresas, las pequeñas, medianas y grandes, también los autónomos, se debaten acosados por la desesperación. La Seguridad Social, por otra parte, cerró el pasado ejercicio con el mayor déficit de su historia: rozó el 2% del PIB.
El presidente del Gobierno de Frente Popular, incapaz de contener la hemorragia económica, solo confía en el dinero europeo, en el maná que le permita llegar a las elecciones de 2024 con posibilidades de continuar engañando a los electores, a pesar de que el descontrol en el precio de la energía eléctrica,y la inflación, que ha iniciado ya su galope, emborrasquen aún más el tenebroso horizonte de la economía española. Pedro Sánchez solo ha sabido hacer una política basada en su imagen personal, pero también se está desmoronando el fulgor inicial del César monclovita. Cada vez se hace más necesaria y urgente, en fin, una política austera que ponga los pies sobre la realidad e inicie el penoso camino de la recuperación y la normalidad.