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TRIBUNA

En vez de Europa

Juan Carlos Barros
miércoles 15 de septiembre de 2021, 20:28h
El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha hablado, por si todavía no nos habíamos enterado bien, acerca de cuál es, según él, la realidad institucional de la Unión Europea o como la ha llamado significativamente, del proyecto europeo.
Y lo ha hecho Michel diciendo que la organización, en ese estado inacabado, tiene una doble legitimidad y tan contento se ha quedado, cuando resulta que él está en un cargo duplicado de una desconocida legitimidad.
Michel ha dicho que, por un lado, está la legitimidad del Parlamento europeo, que representa a los ciudadanos (o sea la única legitimidad), y aquí habría que aclarar que los ciudadanos lo son de los estados no de la Unión, que sí lo son lo es por repetición.
Y, por otro lado, ha explicado o por lo menos lo ha intentado, está la legitimidad de los gobiernos “que son responsables, día a día, ante los parlamentos nacionales - o sea que la legitimidad sigue siendo la misma- de lo que decidimos - ¿quienes? - a nivel europeo”, lo cual viene a ser un malabarismo para decir que la legitimidad en la Unión no es propia sino cedida por los estados, y lo que se da se puede recobrar.
Entre tanto, los ministros del Interior de los estados de la Unión, que cuando se reúnen formalmente componen lo que se llama el Consejo (de Ministros), que no es lo mismo que el órgano que preside Michel (el Consejo Europeo) aunque esté formado también por los gobiernos, han rechazado acoger refugiados afganos mediante un sistema de cuotas, no sea que haya terroristas infiltrados y en vez de ayudar estemos contribuyendo a empeorar la situación.
Pero es que, además, en la Unión, desde ese mismo punto de vista institucional, está la Comisión, que es otra legitimidad si seguimos hasta el final la doctrina ortodoxa de la organización, que dice que la Unión como cuerpo jurídico es tridimensional, porque la Comisión según el Tratado “promueve el interés general de la Unión”.
Esa tercera legitimidad, es curiosidad, se manifiesta en una representación exterior dual junto con el Consejo Europeo, de forma tal que nadie sabe a ciencia cierta si la Unión tiene un presidente o dos.
El caso es que la presidenta de la Comisión también ha hablado y ha dicho que se compromete a poner dinero para solucionar el asunto de los afganos que se han quedado en su país con los talibanes al mando y se quieran ir.
¿Y de esto qué dicen otros estados interesados? Tomemos por ejemplo Turquía, cuyo ministro del exterior ha dicho que “en el tema afgano no puede haber una cooperación que consista en ‘nosotros damos el dinero, tú quédate con los afganos´… la Unión Europea debería quitarse de la cabeza que puede manejar esto mediante fórmulas simples, y debe buscar soluciones de verdad.”
En vista de lo cual y aunque nos cueste, nosotros podemos también dudar y en la duda qué mejor ayuda, tratándose de la realidad institucional europea, que la oscuridad de este poema de Emily Dickinson.
Why make it doubt — it hurts it so —
So sick —to guess —
So strong —to know —
So brave —upon its little bed
Sin que ello impida citar - sonreír y temblar - lo último que ha dicho - distante y peligroso - en su beneficio.
To tell the very last they said
Unto itself —and smile —and shake —
For that dear —distant —dangerous —sake —
Ahora bien, si vicariamente hay algo que atenta y hace huir a quien tiene como esencia sustituir…
But —the instead —the pinching fear
That something —it did do —or dare —
Offend the vision —and it flee —
… ¿adónde ha ido a parar nuestra legitimidad?
And they no more remember me —
Nor ever turn to tell me why —
Oh, master, this is misery —

Juan Carlos Barros

Abogado, consultor europeo y periodista

JUAN CARLOS BARROS es abogado, consultor europeo y periodista

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