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ARAGONÈS OFENDE A LA BANDERA ESPAÑOLA, MIENTRAS SÁNCHEZ HONRA A LA SEÑERA

jueves 16 de septiembre de 2021, 13:37h
Doblado el espinazo, inclinada la cabeza, Pedro Sánchez ha hecho bien al honrar a la señera que es...

Doblado el espinazo, inclinada la cabeza, Pedro Sánchez ha hecho bien al honrar a la señera que es una bandera españolísima. Pedro Aragonès ha contestado de forma miserable, retirando la bandera española, la bandera constitucional de todos.

Interlocutores de las redes sociales han puesto a parir al presidente del Gobierno español. Han hecho humor turbio con él. Le han dedicado burlas hilarantes. Le han despedazado. Le han recordado que se ha puesto al frente de la caravana política de las concesiones y las vejaciones. Me parece injusto. El presidente del Gobierno español ha hecho lo que debía hacer: honrar a una bandera autonómica El que se ha comportado como un truhan es Pedro Aragonès, como preludio de lo que piensa hacer a lo largo de toda la negociación. Consciente de la debilidad de Sánchez, que le necesita para mantener la mayoría parlamentaria, el presidente de la Generalidad está dispuesto a abofetear a España en los carrillos de Sánchez. El líder socialista jamás debió acceder a una negociación de tú a tú. Ha ofendido a la democracia porque cualquier negociación política de envergadura tiene su mesa en el Congreso de los Diputados, que representa la soberanía nacional, la voluntad general de los españoles libremente expresada.

Pedro Sánchez pretende estirar la relación con sus complicados aliados parlamentarios para no tener que convocar elecciones anticipadas. Bajo el rebenque del secesionismo, genuflexo ante los diputados independentistas que le proporcionan la mayoría, Pedro Sánchez carece de una política coherente y firme y camina desde hace muchos meses dando tumbos. Le han cruzado la cara una vez más en Cataluña. Y no han sido los catalanes. Han sido los secesionistas que solo representan a una parte minoritaria de Cataluña y que se aprovechan de la debilidad sanchista para fortalecer la imagen de una relación tú a tú con España cuando Cataluña es una más de las diecisiete autonomías conforme a lo establecido en la Constitución de 1978.