Podemos ha decidido plantar cara a Pedro Sánchez en su “agenda social” y amenaza con no apoyar los Presupuestos, incluso amaga con romper la coalición, si sus propuestas no salen adelante. La dependencia del Gobierno del partido morado para mantener la coalición y aguantar la entera legislatura es el motivo de que, al final, el Ejecutivo ceda cada vez que Yolanda Díaz o Irene Montero se empeñan en imponer una de sus propuestas.
Ya ocurrió con la “ley Trans” que entró en vigor a pesar de la fuerte oposición de muchos de los ministros socialistas como Margarita Robles y que se considera uno de los motivos de la destitución de Carmen Calvo. Ahora, Yolanda Díaz ha ganado el pulso a Nadia Calviño por la subida de 15 euros del salario mínimo que acaba de aprobar el Consejo de Ministros. La vicepresidenta económica era partidaria de esperar y negociar un importe menor. Pero Sánchez ha preferido contentar a Podemos. Al igual que con la reforma fiscal del partido morado, que parece imponerse frente al criterio de Calviño.
El presidente del Gobierno ha decidido aprobar los Presupuestos a cualquier precio, lo que supondría asegurar la legislatura y, por ello, está decidido a aceptar el trágala de las propuestas de Podemos, de ERC o de Bildu. Se trata de amarrar el poder, no de impulsar la recuperación económica de la que tanto alardea.