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Vaivenes de la opinión

Javier Zamora Bonilla
martes 16 de septiembre de 2008, 21:37h
Una de las notas que caracteriza a estas sociedades líquidas (dicho sea en expresión de Zygmunt Bauman) en las que vivimos son los vaivenes de la opinión. No sé lo que dirán al respecto las estadísticas y quizá muestren lo contrario de lo que afirmo, pero basta con escuchar la radio, ver la televisión o leer la prensa durante un breve periodo de tiempo para seguir cualquier noticia y nos percataremos de cómo los opinantes profesionales o advenedizos van variando y modulan su opinión sobre cualquier tema en función de la información de que se dispone en cada momento. El flujo de información es constante y es, por tanto, normal que las opiniones incorporen progresivamente las novedades con que se cuenta, pero lo curioso es la rotundidad con que estas opiniones suelen exponerse en cada ocasión como verdades absolutas, pues si bien es cierto que el concepto fuerte de verdad se ha diluido o a casi nadie interesa, no lo es menos que la forma de plantear las opiniones sigue fiel a ese concepto supuestamente obsoleto. En el fondo hemos dejado de creer en la verdad de los otros, pero no en la nuestra.

Un ejemplo de lo que digo es cómo en algunas emisoras de radio se ha tratado el tema de la crisis económica: se ha pasado del no hay crisis (lo que podía tener sentido si equiparamos crisis a recesión y hablamos sólo de la economía española) a estamos en la peor crisis desde el Crack de 1929. Si pasamos a Deportes, los vaivenes son todavía mayores y el crack de hoy es mañana un vil pelotero. Algo parecido está pasando con un hecho trágico como el accidente del vuelo de Spanair en Barajas: al principio casi toda la prensa no ponía en cuestión la seguridad aérea en nuestro país y desde hace un par de días se han puesto en duda todos los controles de seguridad.

Los vaivenes de la opinión tal y como se muestran no expresan que ésta no sea firme y, por tanto, varíe o pueda variar, sino muy contrariamente se pasa de una opinión firme a otra con igual firmeza sin aparente contradicción, porque en el fondo creemos en nada y en todo. La variabilidad de las opiniones y el influjo en las mismas de los medios de comunicación es un tema típico de las sociedades de masas sobre el que conviene seguir meditando. Les aseguro que no tengo las cosas claras, pero me he decidido a mostrar mis perplejidades opinando porque me ha llamado mucho la atención que algunas empresas de análisis de riesgos bursátiles estuvieran dando hasta hace unos días a Lehman Brothers como valores rentables. ¡Eh!

Un cierto escepticismo socrático frente al escepticismo postmoderno no vendría del todo mal parar mirar de soslayo a nuestras sociedades satisfechas. Por eso conviene leer a Platón, teniendo claro que después vino Aristóteles.

Javier Zamora Bonilla

Profesor de Historia del Pensamiento Político

JAVIER ZAMORA es licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Derecho por la Universidad de León, ha completado su formación con estancias de investigación en el Massachusetts Institute of Technology, el Max-Planck Institut für Geschichte y el Colegio de México.

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