La ministra de Asuntos Económicos cambia la propuesta que envió la ministra de Trabajo a los agentes sociales sobre despidos y temporalidad.
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha afirmado este jueves que el Gobierno aspira a lograr en noviembre “el mejor acuerdo” con los agentes sociales que “permita tener un marco equilibrado laboral” para aprovechar la fase expansiva de la economía. Para ello, el Gobierno modificará la propuesta realizada por Yolanda Díaz sobre la reforma laboral a los agentes sociales y sí actuará en las causas de los despidos y acabará con la temporalidad sin necesidad de fijar un porcentaje máximo al respecto.
Fuentes del Ministerio de Trabajo afirman que la propuesta de fijar un porcentaje máximo del 15% a la temporalidad de los contratos había surgido de un "agente social", pero no del Gobierno. En cualquier caso, ahora, la intención del Ejecutivo es "actuar en las causas de los despidos" y "acabar con la temporalidad", para lo que señalan que "no tiene por qué haber porcentajes" y retira la propuesta de Díaz de fijar este porcentaje máximo de contratos temporales en las plantillas de las empresas.
La ministra Calviño explicaba esta nueva vía de negociación en la clausura del XX Congreso de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivas (CEDE), que se ha celebrado en Córdoba: "Habrá una propuesta nueva que incorporará las posiciones de las distintas conversaciones que están teniendo lugar".
Nadia Calviño ha señalado que “todas las cuestiones se están negociando” y ha anunciado que habrá una nueva propuesta para la próxima semana que incorporará las contribuciones de los distintos ministerios. De esta forma, la ministra de Asuntos Ecónomicos vuelve a contradecir a la ministra de Trabajo y Nadia Calviño trasladará a los agentes sociales un nuevo borrador de reforma laboral, distinto del que hizo llegar este miércoles Yolanda Díaz a sus interlocutores en la mesa de diálogo.
Derogación sí, derogación no
Al tiempo, desde el Gobierno se ha querido explicitar los cambios a abordar en la reforma laboral de 2012, tanto en el acuerdo de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos como en el Componente 23 del Plan de Recuperación enviado a la Comisión Europea. En el caso del pacto de investidura, los socios de coalición hablaban de limitar la subcontratación, la capacidad de la modificación unilateral de las condiciones del contrato por parte de la empresa y el descuelgue salarial, de simplificar el número de contratos, de favorecer el uso del contrato fijo discontinuo y de revisar las causas del despido, entre otras cuestiones.
En las negociaciones para la reforma laboral, el término derogación ha sido objeto de discusión entre el PSOE y Unidas Podemos. La formación morada ha insistido en usar este término, mientras que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se limitó a señalar el pasado domingo la necesidad de reconstruir "algunas cosas" de la reforma laboral aprobada en 2012 por el Gobierno del PP, sin mencionar la palabra derogación.
En el comunicado emitido por La Moncloa el martes, tras la reunión entre Sánchez, Calviño y Díaz, el Gobierno dijo que "está comprometido con la derogación de la reforma laboral de 2012". Sin embargo, Díaz ha reculado y ha hecho una puntualización al respecto en la que ha insistido este jueves. "Lo que vamos a hacer es emprender una enorme transformación en el mercado de trabajo y vamos a derogar unas partes (de la reforma laboral) y vamos a transformar otras", ha declarado a los medios en el Congreso de los Diputados.
Por su parte, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha dicho que hay dos "dimensiones compatibles" respecto al término derogación: una "técnica", que consiste en "sustituir unos artículos por otros", y otra "política", que entiende la derogación como una forma de "revertir la reforma que se hizo en 2012". "No hay que preocuparse tanto por la semántica sino por los contenidos, los contenidos están claros y están en el acuerdo de Gobierno", ha añadido.