Los colchoneros quisieron mandar pero les faltó claridad arriba. Y dos errores defensivos les castigaron. La puntería merengue, con Vinicius de facilitador y Modric de director, decidió. Por M. Jones
El Nuevo Santiago Bernabéu acogió este domingo uno de los partidos cumbre de LaLiga, el primer derbi capitalino desde que ha vuelto a abrir su puertas al público. No sin antes ejercer como marco del merecido homenaje realizado a la leyenda del deporte español Manolo Santana. Real Madrid y Atlético llegaban al galope del éxtasis europeo y se medían en esta cita, que acaparó los focos del planeta, con dos objetivos contrapuestos: casi sentenciar al enemigo íntimo o abrir la pelea por el título doméstico.
Diez puntos les separaban cuando Matéu Lahoz pitó el inicio de un combate en el que Carlo Ancelotti y Diego Pablo Simeone alinearon lo previsto. Asensio en sustitución de Rodrygo representó la única novedad con respecto al once de gala local, junto al regreso de Benzema, mientras que los visitantes incluyeron a Kondogbia como central improvisado -ante la plaga de lesiones que sufre la línea de cierre- y a Cunha como acompañante de Antoine Griezmann en punta -Luis Suárez apuró la recuperación al límite y se quedó en el banquillo-.
Se esperaba un duelo comprimido en la tensión y el rigor táctico de ambas escuadras, y el augurio se correspondió con la realidad. Hasta el descanso se vería más músculo y sudor que brillo. Eso sí, unos y otros decidieron protegerse en el respeto posicional, con los merengues afanados en mandar desde la posesión controladora. Modric y Kroos pronto se pusieron al timón del choque, mientras que los rojiblancos se limitaban a esperar en su campo. Ninguno de los contendientes estaba dispuesto a presionar con todo y exponerse a correr hacia atrás.

Así las cosas, en el sobrevenido choque de estilos sonreiría temprano el sistema de Concha Espina. Los errores se iban a pagar muy caros en semejante densidad y Koke fue el primero en darse cuenta de ello. El capitán atlético marró un pase en el eje que Casemiro tradujo en contragolpe. Benzema apareció para poner en vuelo a Asensio y éste cedió para la flecha Vinicius. El brasileño miró al área desde el costado derecho y contemplo al delantero francés entrar desde segunda línea, sin marca a pesar de estar rodeado por seis defensores. Le puso un centro de seda y el rematador ejecutó una volea venenosa y rasa que batió a Oblak -minuto 16-.
La cornada provocó que los colchoneros adelantaran más sus líneas y exigieran al fluido juego de combinación del líder. Les costaría, sin embargo, echar el lazo a la cadena de pases, también porque no se vaciaban en la presión ardorosa que se podía esperar como respuesta. Cuando consiguieron trompicar la circulación ajena amortizaron un fallo de Vinicius, que cometió la imprudencia de inventar un taconazo cerca de su área. La acción desembocó en una falta en la frontal que ganó Cunha -inteligente en su lectura-. Griezmann lanzó un zurdazo angulado que Courtois sacó de la escuadra -minuto 39-, en el único motivo para desgastar sus guantes hasta ir a vestuarios.
No gozó de pericia en su relación con el cuero el escuadrón del 'Cholo' y peones como Carrasco, el propio Griezmann y Correa no estuvieron en condiciones de dañar a los lados de Casemiro. Aunque sí ajustaría la zaga rojiblanca, para sostener al colectivo. Sólo concederían dos remates desviados de Militao -imperial por alto y en el cuerpeo- y una vaselina de Vinicius que detuvo Oblak. El brasileño, bien amarrado por el carrilero Marcos Llorente, se escapó después del robo que Mendy asestó a De Paul en el pico del área grande visitante. Y Carvajal bajaría el telón del acto inicial en el córner siguiente.

Benzema, lesionado tras forzar su vuelta, se quedó en la caseta y entró Jovic, al tiempo que Simeone señaló a Carrasco y a Griezmann para dar entrada a Joao Félix y Thomas Lemar. No esperó el estratega argentino para ganar ambición, pues la derrota nublaría sus opciones de gloria española. Y la perla portuguesa reclamó protagonismo con la sensación de peligro que no había degustado hasta entonces un conjunto en ventaja que se replegó. Joao emitiría un derechazo centrado y filtraría un pase maravilloso entre líneas a Cunha -que se topó con los reflejos de Courtois- antes del minuto 55.
Mandaba el Atlético en la inercia, mas, de nuevo, una negligencia defensiva les mortificaría. Presionaba con decisión la delegación del Metropolitano cuando los locales sacaron la redonda con un pelotazo hacia el centro del campo. Felipe calculo muy mal y perdió el testarazo con Kroos, que prendió la transición eléctrica hacia Vinicius. El carioca confirmaría su segunda asistencia de la noche para el zurdazo afilado y a las redes de Asensio -minuto 58-. La pegada merengue se erigía en definitiva.
Simeone inyectó a los suplentes Renan Lodi y Luis Suárez, desterró la zaga de tres centrales -Kondogbia pasó a ejercer como mediocentro- y se encomendó, al fin, al talento. Y cosecharía un puñado de centros laterales, cierta amenaza por la vía del balón parado y cansancio. Porque el Madrid se remangó para cerrar el resultado desde la posesión, aceptando el reto posicional rojiblanco. Modric se agigantó en la dirección de los suyos y el minutaje se quemaría plomizo. Y Courtois negó a Joao el 2-1 en el descuento, catapultando la candidatura de su club.
- Ficha técnica:
2- Real Madrid: Courtois; Mendy, Alaba, Militao, Carvajal (Nacho, min. 81); Casemiro, Kroos, Modric; Asensio (Fede Valverde, min. 85), Vinicius (Rodrygo, min. 86) y Benzema (Jovic, min. 45).
0- Atlético: Oblak; Carrasco (Lemar, min. 45), Felipe, Hermoso, Kondogbia, Marcos Llorente; Koke, De Paul (Héctor Herrera, min. 68), Correa (Renan Lodi, min. 59); Griezmann (Joao Félix, min. 45) y Cunha (Luis Suárez, min. 59).
Goles: 1-0, min. 16: Benzema; 2-0, min. 57: Asensio.
Árbitro: Antonio Mateu Lahoz. Amonestó a Felipe, Mendy, Kondogbia, Alaba y Luis Suárez.
Incidencias: partido disputado en el estadio Santiago Bernabéu, correspondiente a la decimoséptima jornada de LaLiga. La leyenda del tenis español Manolo Santana fue homenajeado con un minuto de silencio antes del inicio del encuentro. Asistieron 50.024 espectadores.