Nadie se lo esperaba. El Pleno del Senado ha aprobado este martes los Presupuestos de 2022, pero contra pronóstico, lo ha hecho con la incorporación por sorpresa de una enmienda, por lo que las cuentas tendrán que volver al Congreso para que se pronuncie sobre esta modificación. El PP ha apoyado una enmienda relativa a lenguas cooficiales presentada por Compromís y retrasará una semana su aprobación definitiva por el Parlamento.
El partido de Pablo Casado ha votado a favor de la enmienda del senador de Compromís Carles Mulet relativa a la protección de lenguas minoritarias, y aunque el resultado definitivo de la votación de la misma aún no se había hecho público cuando Pedro Sánchez abandonaba el Senado tras participar en la sesión de control de la cámara, el presidente del Gobierno ha asumido su aprobación. Al prosperar esa única enmienda, el proyecto de ley de presupuestos no puede aprobarse este martes en el Senado, tal y como pretendía el Gobierno, y tendrá que volver al Congreso para que la próxima semana culmine su tramitación parlamentaria. Sánchez ha hecho referencia a ese retraso señalando que si no ha sido posible aprobar los presupuestos esta semana, se aprobarán a la siguiente.
"El PP se alegra enormemente del tropezón de Pedro Sánchez en el Senado, que devuelve los presupuestos y hace que toda España se entere de lo malos que son estos presupuestos y de lo malo que es el Gobierno de Sánchez en su relación con sus socios", ha declarado a los medios el portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto.
Al margen de la inclusión de esta enmienda, el Pleno del Senado ha aprobado los Presupuestos por una amplia mayoría de 148 votos favorables, 112 en contra y 2 abstenciones, tal y como se esperaba. Esto es así porque a las once formaciones que apoyaron las cuentas en el Congreso -PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, Bildu, PDeCat, Más País, Compromís, PRC, Nueva Canarias y Teruel Existe- se han sumado en el Senado Geroa Bai, Asociación Socialista Gomera, Más Madrid, Més per Mallorca (que el pasado año votó en contra) y Partido Aragonés.
La enmienda de Compromís propone dedicar 1,6 millones de euros a la promoción y difusión de las lenguas protegidas por la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias en Galicia, Asturias, País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares. El presidente del Gobierno opina que "si sirve para que el PP reconsidere su política de promoción de las lenguas cooficiales, bienvenido sea".
Ahora, los Presupuestos tendrán que volver la próxima semana al Congreso, que se pronunciará únicamente sobre el cambio incluido por el Senado, en el sentido de admitirlo e incorporarlo a las cuentas o rechazarlo y volver al texto salido del Congreso. En cualquier caso, en esa sesión el Presupuesto quedará aprobado de manera definitiva.
Previsiblemente, la modificación presupuestaria de 1,6 millones permanecerá en el texto, ya que ha contado con el apoyo de PNV y ERC, dos partidos que si mantienen esta posición en el Congreso impedirán su retirada.
Una tramitación complicada
La enmienda de Compromís es la segunda que se incorpora al Presupuesto en contra del criterio de los partidos de Gobierno y supone un capítulo más de una complicada tramitación parlamentaria. En el Congreso se aprobó la creación de un fondo covid autonómico dotado con 9.362 millones de euros, a iniciativa de JxCAT y con la oposición de los partidos de Gobierno, que no han intentado eliminar una partida que Hacienda considera imposible de ejecutar por errores técnicos.
Bildu aceptó apoyar las cuentas tras pactar un fondo de compensación para las víctimas del amianto de 25 millones, mientras que PNV alargó la negociación hasta el Senado y solo garantizó su voto tras lograr una encomienda de gestión para soterrar la llegada del tren de alta velocidad a las capitales vascas. ERC cerró su apoyo al lograr un acuerdo sobre la Ley Audiovisual antes de la votación del Congreso, pero después las negociaciones se reabrieron para pulir los detalles de esa ley, hasta lograr el pacto definitivo el pasado 15 de diciembre.
En el Congreso, los Presupuestos incorporaron también enmiendas de PDeCat, Más País, Compromís, PRC, Nueva Canarias y Teruel Existe, que dieron su apoyo, y una de Ciudadanos, que votó en contra. En el Senado, el debate ha girado en torno a las críticas a la celeridad de la tramitación y, especialmente, el veto del Gobierno a la propuesta de bajar el IVA a los servicios de peluquería y estética, levantado por la Mesa y finalmente mantenido por decisión de la presidencia de la Cámara.
Subida de pensiones, sueldo de funcionarios e inversiones
Los Presupuestos, que si todo va como está previsto entrarán en vigor el 1 de enero, parten con máximos históricos de techo de gasto (196.142 millones), gasto social consolidado (248.391 millones) e ingresos tributarios (232.352 millones), en parte por la incorporación de 27.633 millones de los fondos europeos. Las comunidades autónomas recibirán 126.508 millones -por el sistema de financiación, compensaciones y fondos europeos- y las entidades locales, 23.350 millones.
Las cuentas prevén inversiones por más de 40.000 millones, sobre todo en industria y energía (11.316 millones), infraestructuras (11.481 millones) y sector agrícola (8.844 millones). Los Presupuestos incluyen dotación para subir el sueldo de los funcionarios un 2 % y elevar las pensiones en un 2,5 %, así como para los bonos joven de vivienda y cultural. En materia tributaria, se establece un tipo mínimo efectivo del impuesto de sociedades para grandes empresas del 15 % y se rebaja a 1.500 euros la aportación bonificada a planes de pensiones individuales.