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TENIS

Las vacunas y Djokovic: el rastro de sus presuntas mentiras en España, Francia, Serbia y Australia

Las vacunas y Djokovic: el rastro de sus presuntas mentiras en España, Francia, Serbia y Australia
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(Foto: Twitter: @DjokerNole)
jueves 13 de enero de 2022, 23:33h
El tenista serbio está siendo sometido a escrutinio por suspuestos engaños relativos a su inmunización en cuatro países de dos continentes.

Cuando se desató con fuerza la pandemia en 2020, y en territorio europeo, Novak Djokovic se mostró con su sinceridad más explícita. Expuso su oposición frontal a una vacuna contra el Covid-19 antes de que la inmunización estuviera siquiera en fase avanzada de investigación. Y en abril de aquel año, con el deporte congelado por completo -salvo la UFC de artes marciales mixtas-, consiguió pasar el confinamiento duro en España. Él y su familia decidieron yacer en las instalaciones de un hotel en Marbella.

Aprovecharon que el hermano del tenista Marko Djokovic gestiona el Club de Tenis Puente Romano. Así que se instalaron en la ciudad andaluza, de clima mucho más sueva que el que se respiraba en su Serbia natal. Allí estuvieron desde que el 14 de marzo se clausuraran las fronteras y hasta que España abrió de nuevo los aeropuertos. En consecuencia, 'Nole', su mujer Jelena y sus hijos se establecieron en la Costa del Sol durante las seis semanas en las que la ATP ordenó la cancelación de todos sus torneos.

En ese impás, el jugador colgaba vídeos de su estancia en el recinto del hotel, cuando debían estar aislados y confinados. Y en una de sus publicaciones se destapó que 'Nole' estaba infringiendo una normativa sanitaria impuesta por las autoridades españoles en aquel momento de reclusión estricta. Emitió un tramo de un partido de entrenamiento en la cancha del lugar, compitiendo con otro jugador. Todo ello al tiempo que estaba prohibido realizar deporte de forma coral por motivos sanitarios. Es decir, probó, sin querer, que se estaba saltando esa restricción ordenada por el Gobierno.

Tras salir de ese periodo de confinamiento marbellí organizó el Adriá Tour, torneo solidario en los Balcanes. Sin ningún tipo de medidas sanitarias ante el incremento de contagios de coronavirus. Y organizó, además, un puñado de fiestas que también se desarrollaron como si no pasara nada. El resultado fue la explosión de un brote de Covid en el que se contagió él mismo, su mujer, los tenistas Borna Coric y Grigor Dimitrov, miembros del equipo técnico de los jugadores desplazados y demás personal involucrado que cayó infectado. "Siento profundamente el daño que ha causado nuestro torneo (...) Estábamos equivocados y era demasiado pronto (para hacer el torneo)", se limitó a decir.

Más de año y medio después, una estancia de Djokovic en Marbella ha vuelto a traer cola. El tenista volvió a una de sus ciudades preferidas -ha confesado que piensa residir allí cuando se jubile- el pasado 31 de diciembre. Llegó desde Belgrado y se instaló en la Costa del Sol. En un momento en el que a España sólo podían entrar ciudadanos provenientes de Serbia si portaban una autorización especial o un pasaporte Covid.

Según ha trascendido, Novak no se ha vacunado, por lo que no cuenta con un certificado de vacunación válido; y con respecto a la autorización especial es menester explicar que esa exención sólo se entrega a trabajadores altamente cualificados cuyo trabajo resulte necesario o se pueda posponer. Y esto también se aplica a los que participen en eventos que tienen lugar en España. El caso es que 'Nole' pasó la aduana sin intención de competir en torneo alguno ni de realizar ninguna actividad que no puede desarrollar a distancia -como pudiera ser dar charlas o conceder entrevistas-. Simplemente vino para preparar su participación en el Abierto de Australia. Y para tomar aire fresco para su espíritu, como quedó reflejado al ser grabado en las playas andaluzas sin mascarilla ni preocupación por la distancia de seguridad.

Pues bien, se ha sabido que las autoridades españolas no tienen registrada ninguna petición de él ni de su equipo para conseguir una autorización especial para acceder al país ibérico. Y se tiene constancia de que una semana antes de haber aterrizado en Andalucía había dado positivo por coronavirus. Se había contagiado nuevamente en Serbia, con lo que su actuación cambiando de país y comportándose como si no hubiera una situación pandémica ha levantado todo tipo de suspicacias.

Pero esa sospecha continua que le persigue desde hace un tiempo se ha tornado en algo más en otras latitudes. El 18 de diciembre concedió una entrevista a la revista fracesa 'L'Équipe' cuando ya sabía que estaba contagiado por el Covid-19. Así de claro. Esa intervención la realizó con mascarilla, salvo cuando se sometió a la sesión de fotos. Por ello, la publicación francesa le ha mostrado su repulsa por haber puesto en peligro a sus trabajadores. Y en Serbia la cosa está caliente.

Hay una investigación en curso para determinar si Djokovic rompió el confinamiento obligatorio durante su contagio de coronavirus para conceder la mencionada entrevista. Esa falta, según el código penal serio, podría conllevarle una pena de tres años de cárcel o una multa cuantiosa. Ambas sanciones podría conmutarse por la realización de servicios a la comunidad.

Y su ficha de pesquisas sobre posibles delitos se amplía en Australia. Allí le podrían caer hasta cinco años de cárcel por falsedad documental. Las autoridades aussies están investigando si el jugador mintió al haber declarado que no había viajado 14 días antes de volar hacia Melbourne. La realidad indica que pasó en Año Nuevo en Marbella y estuvo en Serbia días antes de haber volado hacia España. Por todo ello, su mayor problema no parecer ser si es deportado o juega el Abierto de Australia.

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