
Las damas lucieron vestidos ajustados a reventar, palabra de honor, de llamativos colores y brillos la noche del domingo en la entrega de premios Emmy. Christina Applegate, convaleciente de un cáncer de mama, lució radiante en la alfombra roja, sonriente, felíz y saludable. Este año, con agobiante calor, no hubo un color que marcara la tendencia y por primera vez en muchos años, estos fueron del amarillo, morado, azul claro, dorado y plateado hasta el elegante y tradicional negro.
Longoria lució un vestido corto en blanco y gris palabra de honor con un lazo en el pecho con unos característicos brillos que también estuvieron presentes en gran parte de los modelos elegidos por las divas de la televisión para el evento más importante del año de la pequeña pantalla. Brooke Shields se decantó por un sobrio vestido color coral, que dejaba sus hombros desnudos.