Crisis en Bolivia
Morales pone a un militar al frente de la región rebelde de Pando
lunes 22 de septiembre de 2008, 10:19h
La situación en Bolivia parece lejos de normalizarse y el acuerdo entre las diferentes partes una utopía. Aunque el Gobierno y los opositores insisten en mantener el diálogo para superar la crisis del país, difieren en los "tiempos" necesarios para cerrar acuerdos. El último desencuentro que ha venido a paralizar las negociaciones ha llegado tras la propuesta de de Evo Morales para que el Congreso apruebe antes del 1 de octubre la convocatoria de un referéndum sobre el proyecto de Constitución. El presidente boliviano quiere llegar a un acuerdo inmediato sobre la convocatoria de la consulta constitucional y ha garantizado la compatibilización del régimen autonómico que reclaman las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca con la nueva Carta Magna. Sin embargo, los gobernadores autonomistas piden como mínimo un mes más para dialogar, ateniéndose a lo establecido en el preacuerdo que permitió abrir el diálogo de Cochabamba.
El representante de los gobernadores autonomistas, el prefecto de Tarija, Mario Cossío, que reconoció que el "diálogo está frágil", aseguró que no se opone a la convocatoria de la consulta constitucional, pero rechazó la fecha propuesta por Morales, al considerar que sería tanto como aceptar "a ciegas" el texto de Carta Magna que impulsa el oficialismo.
El llamado "diálogo nacional" que tiene lugar en la ciudad de Cochabamba, entró ayer en su cuarta jornada sin que se haya llegado a consensos significativos para poner fin a la crisis, en un clima de propuestas y contrapropuestas de un lado y el otro, con el objeto aparente, según fuentes diplomáticas, de que «forzar al contrario a romper el diálogo y dejarlo en evidencia». Así, una de las ofertas del Gobierno fue la de la elección democrática de subprefectos y consejeros departamentales «para profundizar el proceso de descentralización». Aparentemente, esta propuesta debería redundar en beneficio de los autonomistas, sin embargo, lo cierto es que esta atomización del poder acabaría disminuyendo el poder de los prefectos, cuya fuerza radica en las grandes ciudades, al dar más atribuciones a las pequeñas comunidades, pro Morales.
A pesar de todo, el secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, se mostró optimista y aseguró en una entrevista a un diario chileno, que confía en que se alcance un acuerdo entre las partes. "Creo que hay una disposición de diálogo que se ha estado realizando (...). La verdad es que soy optimista", afirmó Insulza desde Bolivia, adonde llegó el viernes pasado para participar de las conversaciones. "Hay buenas razones para pensar en que se puede llegar a un acuerdo; si bien la situación es tensa (...), creo que está todo el mundo trabajando de buena voluntad", añadió.