Finalmente se aprobará la reforma laboral, "fruto del consenso del Gobierno con la CEOE y los sindicatos", después de poder contar con el sí a última hora del PDeCAT y UPN y sin el apoyo del teórico socio ERC. Los dos diputados de UPN votarán a favor este jueves en el Congreso, lo que permitirá alcanzar la mayoría necesaria para aprobar el decreto ley.
El presidente de UPN, Javier Esparza, explicaba a escasas horas de su consideración en el Parlamento que el partido ha decidido apoyar el decreto "por responsabilidad y por sentido de Estado" y porque no creen que esta votación sea un "plebiscito" sobre el presidente Pedro Sánchez. El partido catalán avanzaba poco antes que votará a favor, con lo que el Ejecutivo tiene garantizados de esta forma la mayoría para sacarla adelante.
Así, el Gobierno lograría una mayoría para aprobar la reforma laboral con los 176 votos a favor de PSOE, UP, Cs, Más País, Compromís, Coalición Canaria, Nueva Canarias, Teruel Existe, PRC, PDeCAT y UPN.
El portavoz del PDeCAT en el Congreso, Ferran Bel, ha comparecido junto con los diputados de esta formación para explicar que la reforma laboral, aunque no deroga íntegramente la anterior del PP, ha sido acordada por los agentes sociales, algo "capital", porque la no aprobación de este acuerdo supondría un "golpe mortal al Diálogo Social sin precedentes" así como la incertidumbre en el mercado de trabajo.
La aprobación de este decreto trae consigo, en cualquier caso, el enfrentamiento con dos supuestos socios parlamentarios como son ERC y EH Bildu, que no han respaldado la llamada "contrarreforma". Por la mañana, el diputado de EH Bildu, Oskar Matute, expresaba su descontento con la negociación de la reforma laboral y ha amenazado de manera soterrada, como socio de investidura, con retirar su apoyo al Gobierno. El enfado de los abertzales vendría del hecho de que Cs apoye la reforma: “El apoyo de Ciudadanos a la reforma laboral ha abierto una herida en los socios de investidura”, ha dicho Matute. Sobre un posible apoyo de EH Bildu a la reforma laboral, el diputado abertzale ha manifestado: “Hemos trasladado cinco elementos que creemos se tienen que incluir para que se parezca a lo que prometimos las fuerzas de izquierda y nos hemos encontrado una posición cerrada”.
Igualmente, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, también dejaba claro que ellos no se habrían sentido culpables si el jueves no se convalida el decreto de la reforma laboral y ha señalado al Gobierno por aprobar una reforma que solo gusta a Ciudadanos. "Después de jurar que iban a derogar la reforma laboral, no se puede llegar aquí y decir que son lentejas e ignorar al legislativo y a los grupos que le han dado apoyo durante mucho tiempo", se ha quejado Rufián insistiendo en que el texto "es un trágala" y acusando indirectamente a Yolanda Díaz, de "haberse pasado de frenada" por creer que ERC iba a firmar "como si fueran las tablas de Moisés".
De esta manera, Ciudadanos abre una brecha también en el propio Gobierno, después de que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ninguneara a la formación naranja este martes en el Senado. “Si las ministras de Podemos están enfadadas, es que algo estamos haciendo bien”, ha manifestado la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, a las puertas del hemiciclo del Congreso de los Diputados este miércoles.