cae del puesto 25 al 28 en el ranking de países "más limpios"
La corrupción no encuentra freno en España por la planificación urbanística
martes 23 de septiembre de 2008, 18:23h
Transparencia Internacional lleva años estudiando el fenómeno de la corrupción en el mundo. Este martes ha presentado el Índice de Percepción de la Corrupción 2008 en que mide el grado de corrupción percibido en funcionarios y políticos de 180 países. España ha perdido en un sólo año tres puestos en el ranking de los países menos corruptos, al pasar del lugar 25 al 28, en tanto que su puntuación ha bajado 0,60 puntos desde 2004, año en el que obtuvo una nota de 7,10, frente al 6,50 que ha logrado en 2008.
Ante el aumento de la corrupción, el Gobierno se ha visto obligado a introducir varias innovaciones en las leyes, como la redacción del código ético de los empleados públicos, aprobado en abril de 2007, que impone una serie de comportamientos que se basan en el respeto a los derechos y libertades del ciudadano, entre otros cambios legislativos. “La mayoría de estos cambios reflejan la alarma del Gobierno ante la escalada de la corrupción en España”.
No obstante, esa lucha en ocasiones peca de ineficaz. El informe menciona la Oficina de Conflicto de Intereses, que “es organizativamente dependiente del Ministerio de Administraciones Públicas. Esta dependencia tenderá a neutralizar su autonomía. El modelo administrativo de España está basado en el principio, fijado constitucionalmente, de jerarquía”. De hecho, no tiene su propio presupuesto autónomo, no puede investigar sin permiso del ministro y no tiene poder de sanción.
La corrupción no deja de crecer
El informe recoge la estadística de que “el número de casos de corrupción relacionados con la urbanización urbanística y la regulación de tierras ha aumentado de 2.016 en 2004 a 3.279 en 2005 y a 3.846 en 2006”, según los últimos datos recabados por la fiscalía. El informe recala en que “Marbella fue el primer lugar en el que los lazos entre la planificación urbanística, el lavado de dinero y el sector de la construcción al alza salió a la luz, en 2001”. Pero también incide en que “a pesar de toda la atención de la policía y de los medios de comunicación, la corrupción ha demostrado ser particularmente intratable en el ayuntamiento de Marbella”.
Pero Marbella, con ser un caso paradigmático, no es en absoluto el único. “Una sensación de indignación está comenzando a asociarse a la corrupción en localidades menos conocidas”. De este modo menciona los casos de Ciempozuelos, en Madrid y Telde, en la isla de Gran Canaria. Pero presta especial atención a la corrupción en las Baleares, como el caso del alcalde de Andrax, persegudo por corrupción urbanística. El director general de territorio, Jaume Massot, fue también detenido por lavado de dinero.
Corrupción urbanística
A juicio de los redactores del informe, “el área de principal preocupación son los gobiernos locales y la política urbanística”. El origen de la corrupción urbanística está, según el informe, en que los dueños del suelo captan gran parte de los beneficios de la promoción y en que hay una “proliferación de normas inescrutables (más de 5.000 páginas de normas), que muy pocos ciudadanos fuera del departamento de planificación pueden entender”.