Zorra política
miércoles 24 de septiembre de 2008, 23:00h
En España la política está metida hasta en el cajón de los calcetines. La gente nueva que te presentan enseguida te intenta sonsacar: ¿tú qué eres, de izquierdas o de derechas? Yo suelo responder: de Marujita –un poco para molestar, y un mucho para no meterme en líos –. En España siguen con estos términos tan obsoletos que allá en el norte, en los países ultramodernos, ya han caído en el olvido; allí todos los partidos políticos son de la misma tendencia: la del sentido común. Lo más irritante es que al mundo de las artes también le han estampado en la cara las etiquetas políticas (todo apesta a política), y en España se da por sentado que el artista es de izquierdas, porque la derecha no está interesada por las artes, como dijo una vez un joven actor en una entrevista. Me intriga en qué momento de la historia de España esta frase tan insensata vino para quedarse. Muchos españoles tienden a ser muy simplistas con la política, piensan bidimensionalmente: dexter & sinister: los de derechas sólo piensan en enriquecerse y explotar al pobre; los de izquierdas son benefactores sociales y amigos de las artes.
El arte no es de entrada político, y desde luego que el arte no es propiedad exclusiva de la izquierda. El arte es un asunto estético cuya función es entretener, producir placer, provocar, conmover y servir de espejo catártico para el desarrollo y cuidado de la psique. Si el artista decide hacer de su arte algo político es su elección consciente; y probablemente, a lo largo de la historia, la política haya tenido un rol poco relevante en la vida y trabajo de muchos artistas. El artista cuya materia gris está en forma no agradece que le peguen una etiqueta política en la frente. Ser artista no significa tener un color político predeterminado. Y ser español no significa que uno sienta deseos de pelearse de política a todas horas, ¡qué tedio dios! La próxima vez que me pregunten responderé: me crió una arpía desdentada y barbuda. Que deduzcan lo que les plazca, y se peleen con los fantasmas.