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LA DESFACHATEZ DE TORRA

viernes 18 de marzo de 2022, 12:18h
Joaquín Torra, expresidente de la Generalidad, es un político mediocre, de extrema vulgaridad...

Joaquín Torra, expresidente de la Generalidad, es un político mediocre, de extrema vulgaridad. Ahora ha tenido la desfachatez de plantar al juez, negándose a acudir al juzgado para declarar sobre los delitos de los que está acusado. Considera este Quim Torra que la Justicia española carece de legitimidad para juzgarle a él, que representa a una nación independiente sojuzgada por la bota opresora de España.

No se puede esperar otra cosa del personaje que durante años ha encizañado la vida española con sus desplantes de extrema puerilidad, y que ha respaldado además a un prófugo de la Justicia, Carlos Puigdemont. El expresidente vive como un duque en Europa, aprovechándose de las debilidades de algunas democracias europeas.

Pedro Sánchez precisa de los secesionistas catalanes para mantenerse en el poder. Es lo que más anhela en este mundo. Por eso resulta probable que ni el Gobierno ni la Fiscalía ni los medios de comunicación afines al sanchismo reaccionen poniendo a Joaquín Torra en el lugar adecuado: el ludibrio público.

Un Estado de Derecho como el español no debe admitir la desfachatez de Joaquín Torra, ni las consecuencias que, en justicia, le correspondan. Hacer la vista gorda, echar tierra sobre el asunto, pasar página, le puede convenir al Gobierno sanchista para que su César de alpargatas permanezca calentando la cómoda poltrona monclovita. Pero la dignidad de España exige que la Justicia coloque a Torra en el lugar que le corresponde si se confirman los delitos de los que está acusado. Las componendas y los olvidos no se conjugan bien con las exigencias del Estado de Derecho.