El organismo y los clubes europeos afinan una normativa más estricta para reducir la ventaja actual de los equipos financiados por petrodólares.
Aleksandr Ceferin va en serio en su intento de acercar el fútbol europeo a la NBA -como ha desvelado el diario 'The Times'- en cuanto al control de gasto de los equipos. El presidente de la UEFA ha conseguido que la Asociación Europea de Clubes (ECA, por sus siglas en inglés) y las ligas de fútbol continentales vean con buenos ojos la reforma del 'Fair Play Financiero' en la que ha trabajado y a la que sólo le falta la aprobación de su Junta Ejecutiva para empezar a regir el tope de inversión de los protagonistas del balompié del Viejo Continente.
La nueva herramienta de control económico, según han afirmado desde la ECA y las ligas, tiene por objeto endurecer los parámetros que han de cumplir las entidades a la hora de cuadrar sus cuentas para respetar las reglas de competencia de este deporte en Europa. Y, de paso, reducir la ventaja de la que llevan años disfrutando los clubes-Estado que han pasado a copar los grandes fichajes en estas últimas temporadas. PSG, Manchester City y compañía podrían ver cómo se les asesta un golpe a su modelo de gestión.
Y es que una de las reclamaciones que ha arrastrado todo este tiempo la UEFA reside en la capacidad de despilfarro de la que han disfrutado los clubes financiados por Catar, los Emiratos Árabes y resto de naciones con frondosas reservas de petrodólares. Desde lejos viene escuchando Ceferin una queja por parte de los otros clubes aristocráticos europeos que habla de una Liga de Campeones adulterada, por la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones cuando se trata de confeccionar una plantilla de futbolistas de élite.
Como respuesta, el organismo con sede en Suiza está elaborando un conjunto de regulaciones que miran hacia la limitación de las inyecciones de capital y del margen de pérdidas permitido. La prioridad es incidir en la sostenibilidad financiera de las entidades, amén de asegurar que prime la responsabilidad en la gestión de los equipos. En este sentido, la fórmula normativa impulsada por LaLiga de Javier Tebas ha sido elogiada y se estaría siguiendo su presupuesto de solidez, estabilidad y rigor. Acabando con los privilegios presentes en París o Mánchester, entre otras.
Se ha diseñado la llamada Licencia UEFA, una certificación que limitaría las inyecciones de capital que algunos países realizan en los clubes -se fiscalizará el patrimonio neto del equipo- y se impondrá un mayor control a las deudas con entes públicos y otros clubes. No sólo eso: Ceferin está a punto de conseguir la aprobación del nuevo 'Fair Play Financiero'. Ha dado una vuelta a esa afamada -y discutida- herramienta y quiere establecer las denominadas 'normas de sostenibilidad financiera'.
El nuevo 'Fair Play Financiero'
Según el 'New York Times', la UEFA aprobará el próximo 7 de abril una regulación que cambia las reglas para la gestión económica de los clubes, con una reducción importante del gasto y el descenso de competición como penalización. La normativa, que entrará en vigor a partir de la próxima temporada, profundiza en el pretendido equilibrio entre ingresos, gastos y pérdidas. Hasta ahora los clubes podían cuadrar esos tres conceptos en un periodo de tres años, pero la nueva ley estipula que ese balance se realizará de forma anual.
Los equipos no podrán gastar en sus plantillas más del 70% de los ingresos que hayan tenido en ese año. Contra la petición de la Premier League -de un 85% como techo-, el endurecimiento de la norma exigirá más rigor a los directivos, si bien habrá un tramo de tres años de adaptación -con hasta un 90% de gasto con respecto a los ingresos en la plantilla de futbolistas-. Y es que si esa pauta se activase en la actualidad, hasta cuarenta equipos no cumplirían las condiciones de equilibrio financiero.
Si no se cumplen estos criterios los clubes se exponen a un nuevo ramillete de sanciones que podría derivar en el descenso de categoría dentro de las competiciones europeas. Por ejemplo, si un club compite en la Liga de Campeones, pasaría a jugar en la Europa League; si se compite en la Europa League, pasaría a la Conferencia League; y si compite en esta última, pasaría a quedarse sin competición europea. Así lo certifica el mencionado diario estadounidense.
La UEFA ha contemplado, no obstante, supuestos que relajen la estricta exigencia. Va a permitir un desnivel de diez millones de euros a aquellos equipos que no hayan tenido problemas financieros anteriormente y dispongan de cuentas saneadas. Aunque el camino hacia esa redistribución de los recursos -según se deslizó, el plan a largo plazo pasaría por imponer topes salariales y unas multas que serían repartidas entre el resto de clubes, para equilibrar la competencia- está más cerca. Eso sí, la legislación laboral de la Unión Europea sigue suponiendo la frontera más importante para esta revolucionaria reforma.