El plan de choque para paliar el impacto económico de la guerra en Ucrania anunciado este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le ha parecido insuficiente a buena parte de la oposición política, que, sin criticar las medidas propuestas, sí ha coincidido en pedir otras adicionales.
Sánchez ha avanzado que este martes el Consejo de Ministros aprobará un plan que incluye una bonificación para combustible, un límite del 2 % a la subida de los alquileres, un aumento del 15 % del ingreso mínimo vital y una movilización de 16.000 millones de euros, entre otras medidas.
La coordinadora general del PP, Cuca Gamarra, ha mostrado la disposición del principal grupo de la oposición a apoyar el plan, una vez que lo conozcan en profundidad, y al mismo tiempo ha sugerido que ha de incluir una rebaja fiscal, a la cual, ha apuntado, Sánchez se comprometió.
"No vemos el compromiso de la bajada de impuestos que habíamos asumido en la Conferencia de Presidentes en La Palma. No está", ha expresado en ese sentido el candidato único a presidir el partido, Alberto Núñez Feijóo, durante una visita a un monasterio orensano.
Fuentes del PP indican que esa bajada de impuestos tiene que ir más allá de la rebaja fiscal prevista en el plan de choque para abaratar el recibo de la luz, así como echan asimismo en falta en el anuncio de Sánchez una reducción del gasto público superfluo, para que el Gobierno también se apriete el cinturón.
A la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, todo lo que no sea bajar impuestos le parece "perder el tiempo", mientras el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, cree que el plan no puede ser acertado si parte del diagnóstico de Sánchez, a quien ve desconectado de la realidad social.
Y el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha pedido "más reposo" en decisiones como el límite a las revisiones de los arrendamientos, porque podría reducir la oferta de viviendas en alquiler.
Ciudadanos también ha considerado insuficiente el plan de medidas anticrisis. Su portavoz adjunto en el Congreso, Edmundo Bal, cree que las medidas son "inconcretas e indeterminadas" y pide tramitarlas como proyecto de ley para que quepan enmiendas de la oposición.
Por último, al vicepresidente político de Vox, Jorge Buxadé, le parece que el plan es un "bluf" y ha animado a seguir protestando en las calles, ya que el Gobierno "solo reacciona" ante protestas masivas. La bonificación en 20 céntimos el litro de gasolina le parece bien a Buxadé, aunque preferiría hacerlo "reordenando el sistema y bajando los impuestos, no cobrando a todos los españoles para luego dar ayudas".