El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha quedado solo en su postura sobre la ex colonia española del Sáhara, después de que todo el arco parlamentario, excepto el grupo socialista, haya votado una resolución no de ley para que España vuelva a su tradicional postura sobre los territorios sahariauis.
El Pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado por 168 votos a favor, 118 votos en contra y 61 abstenciones una proposición no de ley impulsada por los grupos parlamentarios de Unidas Podemos, socio de Gobierno de Sánchez, y Bildu relativa a la posición del Gobierno español en relación con el conflicto del Sáhara Occidental.
Esta proposición no de ley, defendida en la sesión plenaria de ayer, miércoles 6 de abril, ratifica el apoyo de la Cámara Baja a las resoluciones de la ONU y a la misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), en el convencimiento de que "sólo el diálogo, la negociación y el acuerdo llevado a cabo de buena fe y de manera constructiva, conforme al derecho internacional, ayudarán a alcanzar una solución política justa, realista, viable, duradera y aceptable por ambas partes al conflicto político en el Sahara Occidental".
Así, el giro de Pedro Sánchez apoyando a Rabat en el Sáhara ha vuelto a tensar la cuerda con sus socios de gobierno, cuando casi ni se había destensado por el envío de armas a Ucrania, y también con los partidos que sustentan la legislatura, muy críticos con el cambio de guión del presidente en la excolonia española.
Igualmente críticos han sido en la bancada de centro derecha (PP, Cs y Vox) aunque solo el PP ha decidido finalmente apoyar con un sí la proposición no de ley promovida por Unidas Podemos, ERC y EH Bildu que defiende el marco de la ONU para la resolución del conflicto y el derecho del pueblo saharaui a la libre autodeterminación, mientras que los naranjas y Vox se han abstenido.
En todo caso, Sánchez viaja hoy a Marruecos con el recado que le ha enviado el Parlamento (el PSOE se ha quedado solo) pidiéndole que rectifique su postura y censurando que ahora respalde de manera unilateral los planes autonomistas del rey Mohamed VI en el Sáhara Occidental, un cambio que el jefe del Ejecutivo insiste en que no se ha producido y pone el foco en esta nueva etapa que se abre con Marruecos, socio clave para España.
Una de las más críticas con esta decisión de Sánchez ha sido su vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que habitualmente se mantiene más al margen dentro de Unidas Podemos, que ve "incomprensible" este viraje y tampoco encuentra una justificación al voto en contra del PSOE en la iniciativa sobre el Sáhara cuando iba a votar a favor si no se enmendaba el texto.
El PSOE ha cambiado el sentido del voto, según han argumentado, por la intervención "agresiva" de Gerardo Pisarrello ayer al defender esta proposición y comparar la situación del Sáhara con Ucrania, algo que no comparte en absoluto la vicepresidenta segunda.
Dentro de las filas socialistas, han asegurado fuentes del grupo, en general hay respaldo a la estrategia de Moncloa salvo el diputado Odón Elorza, que ha expresado claramente su "malestar" por no respaldar la iniciativa, aunque finalmente no ha roto la disciplina de voto para evitar fisuras en el apoyo a Sánchez.
Quien sí la ha roto, aunque por error, ha sido la diputada Beatriz Micaela Carrillo.
Estas mismas fuentes del PSOE han subrayado que los firmantes de la iniciativa no tenían voluntad real de llegar a un acuerdo como se vio -han apuntado- en el debate y ante el revés que se lleva hoy Sánchez, reiteran que la política exterior es una competencia de la parte socialista del Ejecutivo.
En Ciudadanos se han decantado en el último momento por una abstención porque creen que los proponentes pretenden una "intencionada confusión" entre el derecho del pueblo saharaui y el "inexistente derecho a la autodeterminación de ciertas comunidades autónomas" y también porque no querían adoptar una posición tan rotunda cuando ni se conocen los términos del acuerdo con Marruecos y tampoco que hará Argelia sobre los precios del gas.
Los de Santiago Abascal, que en un principio avisaron a Unidas Podemos que no contaran con ellos, también se han posicionado en la abstención, mientras que el PP, con Alberto Núñez Feijóo recién elegido nuevo líder del partido, se comprometió ya el martes a votar a favor sin el texto se mantenía tal cual.
Y así ha sido porque no se han incorporado ni las enmiendas de Cs ni la del PNV, que quería que el Congreso manifestara también su disconformidad con el "cambio de postura del Gobierno" y que se subrayara el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
Tras la rotunda victoria de esta iniciativa (168 síes, 118 noes y 61 abstenciones), el representante del Frente Polisario en España, Abdullah Arabi, ha pedido a Sánchez que tenga en cuenta que no tiene el aval del Parlamento "en este giro radical" y ha advertido de que no van a consentir que la relación entre los dos países se consolide "en detrimento de las legítimas aspiraciones" de los saharauis.