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MACRON, LE PEN, DUELO EN LA CUMBRE

domingo 10 de abril de 2022, 21:56h
Los candidatos de doce partidos han cosechado votos populares en la primera vuelta de...

Los candidatos de doce partidos han cosechado votos populares en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de la V República Francesa. Con el sistema electoral de la IV República, los condicionamientos que cada uno de ellos pondrían al presidente quebrarían la estabilidad de Francia y dificultarían la gobernanza de la nación. Por fortuna para el pueblo francés, Charles De Gaulle propuso, hace sesenta y cuatro años, en la Constitución de la V República, la fórmula de la doble vuelta electoral. Los franceses deberán elegir entre los dos candidatos más votados el próximo 24 de abril: Emmanuel Macron y Marine Le Pen. Parece probable que se imponga el actual presidente en esa segunda vuelta. Francia seguirá así un camino políticamente estable, a pesar de los graves problemas que abruman a la nación gala y a Europa entera.

Los porcentajes que se produjeron ayer, fruto del voto popular en las elecciones presidenciales, harían muy difícil la gobernanza si se hubiera mantenido la representación puramente proporcional. Tras el desastre de la IV República, el pueblo francés se dio cuenta de que Charles De Gaulle tenía razón y por eso votó abrumadoramente la Constitución de la V República que estableció el actual sistema electoral a doble vuelta.

Los partidos minoritarios han desempeñado en las elecciones pasadas su importante papel, han solicitado libremente el sufragio de los electores y tendrán ocasión de sumar sus votos sin condicionamientos en la segunda vuelta. En ella combatirán por el Eliseo, Emmanuel Macron y Marine Le Pen, y tapándose las narices muchos franceses se inclinarán por uno u otro candidato, al margen, por supuesto, de que si el olor se les hace demasiado repugnante podrán abstenerse.

El 24 de abril Francia conocerá la decisión final de su electorado y dispondrá de un presidente de la República democráticamente elegido que gobernará, desde la estabilidad y la eficacia, sin condicionamientos paralizantes. Son muchos los ciudadanos que se han lanzado ya a hacer pronósticos. Aunque se trate de especulaciones, dada la incertidumbre que siempre acompaña a la política, parece que se confirmará lo que pronostican los medios de comunicación franceses más solventes, empezando por Le Monde.