Italia aprovecha para presentarse como un socio estratégicio de Argelia en Europa y logra un acuerdo para importar más gas.
La multinacional energética española Naturgy negocia con la argelina Sonatrach la actualización del precio del gas que recibe de Argelia en un clima político enrarecido y marcado por las fricciones entre España y este país del Magreb a cuenta de la nueva posición española sobre el Sáhara Occidental.
Al respecto, la ministra portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, ha definido este martes a Argelia como un "socio estratégico", y aseguró que el suministro de gas desde ese país "está garantizado", ya que se han hecho "muchos esfuerzos para que así fuera".
Recalcó que no se puede comparar con la situación de Italia, que este lunes alcanzó un acuerdo con Argelia para aumentar sus importaciones de gas, ya que "la dependencia de Italia del gas ruso es del 40%, y la nuestra, del 8%", pero lo cierto es que las relaciones de Argelia con Italia han sido constantes en los últimos meses, al tiempo que se deterioraban con España.
De hecho, la visita a Argel del primer ministro italiano, Mario Draghi, fue programada después de conocerse el reciente apoyo del Gobierno español a la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental, antigua provincia española. Para Italia su objetivo es reducir su dependencia energética de Rusia, que supone actualmente el 40 % del total importado, explicó en rueda de prensa Draghi tras un encuentro privado con el presidente argelino, Abdelamadjid Tebboun.
Esa decisión de España provocó que el Gobierno argelino llamase a consultas a su embajador Madrid. Argelia había roto las relaciones diplomáticas con Marruecos en agosto de 2021, y en su territorio se sitúan los campamentos de refugiados del Frente Polisario, organización que aspira a la independencia total del Sáhara Occidental.
A principios de marzo, el presidente de la compañía argelina de hidrocarburos Sonatrach, Toufik Hakar, anunció que su país, principal proveedor de gas para España, no descartaba revisar los precios del gas a su "cliente español", mientras que mantendría la misma tarifa para el resto de países.
Se trata de la renovación de un contrato para que el gas llegue a España a través del gasoducto del Medgaz, en un contexto internacional de tensión en el que se prevé que este recurso natural se encarezca. El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, explicaba recientemente que será imposible una rebaja por parte de Sonatrach porque argumenta que los precios del gas se han disparado un 500% en los últimos meses.
Por su parte, el presidente de la empresa argelina de hidrocarburos Sonatrach, Toufik Hakkar, y su colega de la italiana Eni, Claudio Descalzi, firmaron un acuerdo para aumentar la exportación a Italia a partir del próximo año. "Utilizar las capacidades de transporte disponible del gasoducto (Transmed) para garantizar una mayor flexibilidad de los suministros de energía, suministrando gradualmente volúmenes crecientes de gas a partir de 2022, hasta 9 mil millones de metros cúbicos de gas por año en 2023-24", precisó la empresa italiana en un comunicado de prensa.
"Argelia es el principal socio comercial de Italia en el continente africano y el intercambio entre nuestros dos países está en fuerte crecimiento", celebró Draghi.
Desencuentro con España
El presidente del grupo italiano Eni visitó Argel a principios de mes y abordó con su homólogo de Sonatrach nuevas asociaciones que apuntaban a un aumento del abastecimiento desde Argelia.
El encuentro se celebró tan solo al día siguiente de que Hakkar advirtiera de que no descarta revisar los precios del gas a su "cliente español" mientras que mantendrá la misma tarifa para el resto de países.
Argelia, el principal suministrador de gas natural a España, ya decidió el pasado mes de octubre cerrar el gasoducto Magreb Europa (GME), que surtía a España y Portugal a través de territorio marroquí, aunque ha garantizado el suministro a través del gasoducto de Medgaz, que une directamente a los dos países, y de buques metaneros.
La reciente visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Rabat en la que escenificó con el rey Mohamed VI su cambio de política sobre el Sáhara Occidental, no hizo más que avivar el descontento argelino.
El grupo independentista saharaui Frente Polisario, que tiene su sede en el exilio en Argelia, suspendió el pasado día 9 sus contactos con el Gobierno español, mientras que el embajador argelino, Said Musi, que fue llamado a consultas por la crisis, sigue sin regresar a Madrid.