Las encuestas solventes vaticinaban hace dos años la caída del PSOE sanchista...
Las encuestas solventes vaticinaban hace dos años la caída del PSOE sanchista y el hundimiento de Ciudadanos. Los activos colaboradores monclovitas de Pedro Sánchez urdieron varios planes de alcance nacional para recuperar el sufragio perdido. El primero consistía en dividir al Partido Popular atizando las rencillas entre sus líderes. Tuvo éxito. Se fracturó el PP, que retrocedió en las encuestas hasta las fronteras de la catástrofe. El buen estilo de Pablo Casado permitió superar ordenadamente la crisis y Núñez Feijóo está recuperando los niveles imprescindibles para optar a la Moncloa.
La segunda operación del PSOE sanchista consistía en despojar al PP de su poder autonómico. Aprovechando la decadencia de Ciudadanos, se ofreció bajo cuerda a sus líderes regionales las presidencias de Murcia, Madrid, Castilla y León y Andalucía. Pedro Sánchez escaló el poder a través de una moción de censura y se disponía a repetir la operación para fragilizar al PP. No contaba con un peso pesado de la política española que se llama Miguel Ángel Rodríguez. El antiguo colaborador de Aznar se dio cuenta de la jugarreta y lanzó un misil hipersónico, llamado Isabel Díaz Ayuso, sobre las filas sanchistas y las traiciones de Ciudadanos.
Alfonso Fernández Mañueco acumuló datos suficientes que le convencieron de la maniobra subterránea que PSOE y Ciudadanos proyectaban en Castilla y León. Y cortó por lo sano, convocando elecciones autonómicas. Las ganó, aunque para gobernar debía entenderse con Vox. El sanchismo lanzó su turba de tertulianos, comentaristas bien pagados y periódicos afines, impresos, hablados, audiovisuales y digitales para denunciar la alianza entre el PP y Vox como una infernal decisión antidemocrática. Mañueco devolvió los ataques poniendo de relieve la coalición de Pedro Sánchez con el mundo comunista-podemita y su investidura, apoyado por partidos secesionistas vascos y catalanes y por la agrupación proetarra Bildu, todos ellos anticonstitucionalistas.
Difícil pronosticar el resultado de la alianza PP y Vox en Castilla y León. Produce recelos en muy varios sectores de la vida política española. Pero si avanza con bien, a Alberto Núñez Feijóo se le despejará el camino que conduce a desalojar del palacio de la Moncloa a Pedro Sánchez.