Remontó con personalidad al 13º mejor tenistadel mundo, Taylor Fritz (2-6, 6-4 y 6-3).
El español Alejandro Davidovich prolongó su idilio con el torneo de Montecarlo y por primera vez en su carrera alcanzó las semifinales de un Masters 1000 tras remontar en cuartos al estadounidense Taylor Fritz, por 2-6, 6-4 y 6-3, después de dos horas y veinticuatro minutos de partido.
Es una semana grande para el tenista malagueño de 22 años que ya fue cuartofinalista en el evento monegasco, el primero de esta categoría sobre tierra. Logró el triunfo más importante de su carrera ante el número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, en segunda ronda, y ahora ha atravesado la barrera en la que se estancó hace un curso.
No dio la sensación al principio el español de poder batir al número uno estadounidense, el primero en situarse entre los ocho mejores de Montecarlo desde Sam Querrey en el 2008. Davidovich arrancó con algo de presión. Sabía que estaba ante una gran ocasión para marcar en su carrera.
Fritz, el único jugador que esta temporada ha ganado a Rafael Nadal en lo que va de temporada para conquistar, semanas atrás, el Masters 1000 de Indian Wells, el segundo título de su carrera y el más relevante por el momento, mostró más aplomo y más acierto. Se apuntó la manga con autoridad y una solvencia excesiva.
El que fuera número dos del mundo y campeón de Wimbledon júnior no encontraba la forma de romper el saque del norteamericano. Fue en el tramo final del segundo set, a la octava oportunidad, cuando consiguió hacer break y sacar para empatar el partido. Lo hizo. Sufrió para amarrar la manga pero lo consiguió.
Davidovich se quitó un peso de encima y todo cambió. Ganó en determinación, serenidad. Y empezó a sumar la cuenta de puntos ganadores. Mantuvo el tipo en el arranque del parcial definitivo y cuando volvió a romper, por segunda vez, aceleró. Fritz se hundió, resignado a su derrota.
El malagueño, el segundo más joven en lo que queda de torneo por detrás del italiano Jannik Sinner, volvió a tumbar a Fritz, décimo favorito, al que pudo vencer en Estoril en el 2019. También en tierra. El único español superviviente en Montecarlo está ante una ocasión única. Buscará la final contra el ganador del duelo entre el búlgaro Grigor Dimitrov y el polaco Hubert Hurkacz.
"Estoy disfrutando cada punto"
"Estoy muy, muy feliz. El año pasado llegué a cuartos de final. Las emociones de estar en semifinales son enormes. Estoy disfrutando cada punto", dijo el tenista de 22 años todavía sobre la pista, nada más ganar al estadounidense.
Y analizó lo vivido de este modo: "En el primer set tuve muchas oportunidades de quiebre pero no pudo hacerlo. Aún así me mantuve concentrado y creí en mi mismo". Sin duda, la evolución que está presentado su tenis en este campeonato monegasco le va a impulsar por encima de su actual puesto 46º en el ranking mundial de la ATP.
"Cuando ganas al número uno del mundo coges mucha confianza física y mental. Me esfuerzo en cada partido para jugar cada vez más duro", concluyó Davidovich.