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Novela

C. Sánchez-Andrade: La nostalgia de la Mujer Anfibio

domingo 24 de abril de 2022, 19:31h
Actualizado el: 24 de abril de 2022, 20:37h
C. Sánchez-Andrade: La nostalgia de la Mujer Anfibio

Anagrama. Barcelona, 2022. 272 páginas. 18,90 €. Libro electrónico: 10, 99€.

Por Luisa Martínez

Hija de de madre gallega y padre inglés, Cristina Sánchez-Andrade ha llevado en muchas ocasiones a su obra la tierra galaica donde nació, dándole un toque mágico, con resonancias de Álvaro Cunqueiro y Valle-Inclán, pero siempre desde una cosmovisión y un estilo personales que la convertido en una voz destacada de la actual literatura española, con títulos como Ya no pisa la tierra tu rey, Las Inviernas o Alguien bajo los parpados, entre otros.

En su última novela, La nostalgia de la Mujer Anfibio, de sugerente y un tanto enigmático título, vuelve a la Galicia rural que nos presenta de manera insólita, combinándola en este caso con un hecho real de gran repercusión en esa región. En la madrugada del 2 de enero de 1921, ocurrió el mayor naufragio de su historia: el hundimiento, a causa de las malas condiciones meteorológicas del vapor Santa Isabel, que empezó a denominarse “el Titanic gallego” por la prensa, en la bocana de la ría de Arousa, frente a la diminuta isla de Sálvora, con casi trescientas personas a bordo, entre la tripulación y los pasajeros, y que costó la vida a más de doscientas: “Se trata de uno de esos vapores que recogían emigrantes por toda la costa gallega para llevarlos hasta Cádiz, lugar en donde embarcaban en otro más grande hacia América”.

Precisamente en Sálvora vino al mundo Lucha Amorodio, y, junto a otras mujeres participó activamente en el socorro a los náufragos, mientras que los hombres de la localidad celebraban el año recién inaugurado. Lucha acudió a la playa vestida de novia, pues al día siguiente iba a casarse en una suerte de matrimonio concertado por sus padres con Manuel. Se le pierde el velo, y, finalmente lo encuentra. Pero también se topará con un bulto que resulta ser un misterioso náufrago: “Estaba desnudo, de bruces contra el suelo: por los orificios de la nariz le brotaban algas, por las orejas asomaban cangrejos y por la boca, la gelatina de una medusa. Exhalaba un tufo verde y la piel criaba mejillones”. Un náufrago que le confiesa a Lucha que es inglés y “a la altura de sus piernas yacía también un elegante sombrero de copa”.

Este encuentro fortuito marcará la existencia de Lucha, que iremos conociendo, al igual que la de su hija Purísima de la Concepción y la de su nieta Cristal que la salvará, cuando es casi una anciana, del intento de asesinato de su marido al descubrir el contenido de un escrito. Con esta escena arranca una historia, en la que no está ausente el humor, presidida por la cita de C.G. Jung que la encabeza: “La vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir”.

¿Qué vida es la que podría haber vivido Lucha?, ¿Qué sucedió el día del naufragio? Descúbranlo en La nostalgia de la Mujer Anfibio.

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