Pedro Sánchez ha conseguido aprobar su decreto sobre la crisis gracias a los votos...
Pedro Sánchez ha conseguido aprobar su decreto sobre la crisis gracias a los votos bilduetarras. Además de incorporar a Bildu a la Comisión de Secretos Oficiales, ¿qué otras concesiones habrá hecho el sanchismo a los herederos de Eta? El presidente del Gobierno, al que es necesario reconocer admirable tenacidad para permanecer sentado en la silla curul del palacio de la Moncloa, ha pagado lo que le han exigido desde la investidura para asegurar los votos que garantizan su permanencia personal. No ha vacilado en arrasar la dignidad de España siempre que lo ha precisado. La opinión pública tiene conciencia clara de la indecencia política del sanchismo y por eso las encuestas certifican mes tras mes la fragilidad del PSOE en el poder.
Las medidas sobre la crisis, con defectos de fondo, resultan, sin embargo, positivas en su conjunto. Pero este reconocimiento no excluye la crítica de fondo a la negociación con los bilduetarras, con concesiones que afectan incluso a la seguridad del Estado. Permitir a Bildu el conocimiento directo de la actividad del CNI es, desde el punto de vista democrático, una atrocidad. A Pedro Sánchez le es igual. De lo que se trata es de poner un parche más sobre el cuerpo maltrecho de España para prolongar hasta el final una legislatura con la que el Frente Popular ha empobrecido a España y ha fracturado la estabilidad que la nación alcanzó en la impecable Transición desde una atroz dictadura de 40 años a una democracia pluralista plena, hoy comprometida.