Franck Bouysse (Brive-la-Gaillarde, 1965), profesor de biología, empezó su carrera de escritor en 2004, y muy pronto cosechó el interés de lectores y crítica. La novela que ahora nos llega, Nacido de ninguna mujer, es una de sus mejores, obteniendo un sinfín de galardones: el Grand Prix des lectrices de Elle, el Prix du roman inspirant Psychologies Magazine, el Prix des libraires, el Prix Babelio, el Prix de La Maison du Livre de Rodez, el Prix Passion Passerelles de la librería Passerelles de Vienne, el Prix Audiolib, el Prix du Grand Saint-Emilionnais, el Prix des médiathèques Mions-Corbas y el Prix Émile Guillaumin.
Y, sin duda, no es para menos. Publicitada como “novela gótica” tiene elementos de este género, pero, sobre todo, es una impactante historia que nos sitúa ante el enigma del problema del mal, que parece no tener jamás respuesta: “También yo he envejecido, incluso más de lo que habría podido imaginar. ¿Y para qué? Al cabo de todos estos años, simplemente he llegado a admitir que resulta vano luchar contra el mal, que pretender desafiarlo con las manos desnudas viene a ser como creerse igual a Dios, de manera que pido perdón al Señor”. Quien así habla es Gabriel, un sacerdote que hace más de cuatro décadas tuvo que enfrentarse a una terrible situación que marcó su existencia. Ahora la rememora y nos sumerge en una historia que es un perturbador descenso a ese infierno que anida en el alma humana.
Un día llega al confesionario de Gabriel una extraña feligresa, que no comienza su confesión con la fórmula habitual. Dice “Padre” varias veces, pero no “Perdóneme”. Finalmente, le explica que van a llamarle para que acuda al hospital psiquiátrico y allí bendiga el cadáver de una enferma que acaba de fallecer. Y le hace una misteriosa petición: debajo del vestido de la fallecida ha escondido un diario que el sacerdote debe sacar del hospital sin que nadie se dé cuenta. Aunque extrañado, Gabriel le promete que así lo hará.
Y, en efecto, cumple su palabra. El diario es el de una adolescente, Rose, a quien su padre, un campesino pobre, ha vendido al señor de la localidad que vive en un castillo con su madre, su mujer, enclaustrada en su habitación, y un mozo de cuadras. Rose es explotada como criada, pero no solo eso. El dueño del castillo está obsesionado con tener un hijo que su mujer no puede concebir.
Aunque también hay otras voces, además de la del propio Gabriel, la parte más sustancial de la novela es ese diario de Rose, donde vemos su tortura, vamos conociendo el siniestro castillo y sus habitantes. Y descubriremos qué pasó con el niño que Rose concibió y por qué terminó en un manicomio. Atrévanse a saber.