www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

El Gobierno de Sánchez pisa el acelerador y la deuda se desborda hasta los 1,45 billones

EL IMPARCIAL
martes 17 de mayo de 2022, 13:51h

Las finanzas públicas españolas siguen enganchadas al endeudamiento, cuando ya ha comenzado la cuenta atrás para el fin de las compras de deuda por parte del Banco Central Europeo.

El Tesoro Público, que depende del Ministerio de Economía de Nadia Calviño, ha pisado el acelerador con las colocaciones de deuda este año. En previsión de que el BCE corte el grifo, el organismo público ha emitido ya el 40% de los más de 230.000 millones de euros en nuevos títulos de deuda que tenía previstos para este año 2022.

Hasta ahora, el Banco Central Europeo era el principal comprador de la deuda de países como España en los mercados secundarios. Al término del año pasado, se calculaba que el emisor del euro era tenedor de casi 500.000 millones de euros en títulos españoles y este año se calculaban compras por valor de otros 50.000 millones de euros más. Estos volúmenes estratosféricos convertían a España en el país más dependiente del ‘rescate’ del organismo que preside Christine Lagarde, con Luis de Guindos como vicepresidente.

Precisamente Luis de Guindos alertaba recientemente sobre la posibilidad de regresar a un escenario de crisis de deuda como la que Europa vivió hace una década.

El exceso de endeudamiento español y su dependencia del BCE también ha disparado las alarmas del Ejecutivo comunitario en Bruselas. El comisario europeo de Asuntos Económicos daba este lunes una rueda de prensa con motivo de la actualización de las previsiones económicas para la Unión Europea, con una drástica rebaja del crecimiento del PIB español.

Las medidas para paliar el impacto económico de la guerra de Ucrania pueden pesar sobre el control del déficit público. También se refirió a la indexación de las pensiones conforme al IPC, que “podría resultar en gastos más altos de lo previsto” si persiste la elevada inflación.

En pleno enfriamiento de las expectativas de recuperación económica tras la covid, es necesaria una nueva estrategia a largo plazo para reducir el déficit estructural y el peso de la deuda sobre el PIB español. Bruselas ya ha puesto su mirada sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones español, indexado a un IPC desbocado. España tiene que ser realista, ajustar el gasto público a los ingresos para embridar el déficit y no comprometerse a gastos insostenibles en el largo plazo.

Pero el Gobierno de Pedro Sánchez sigue atado a su retórica del despilfarro. No hay semana en la que no se anuncie un nuevo estipendio a cargo de las cuentas públicas. Mientras el crecimiento económico se ahoga, mientras el Banco Central Europeo anuncia el final de una década de financiación casi gratis, nadie le dice al César de Moncloa que el endeudamiento español se ha instalado desde hace ya tiempo en lo intolerable.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
1 comentarios