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Biografía

Carme Riera: Carmen Balcells. Traficante de palabras

domingo 22 de mayo de 2022, 22:27h
Carme Riera: Carmen Balcells. Traficante de palabras

Debate. Barcelona, 2022. 512 páginas. 21,75 €. Libro electrónico: 10,99 € .

Por Carlos Abella

Con exquisita oportunidad, la editorial Debate ha publicado una extensa y muy bien documentada biografia de uno de los personajes más interesantes, curiosos y apasionantes de nuestro mundo literario y editorial. Tras su lectura, gracias al pulso narrativo bien ordenado de la autora Carme Riera, la biografia de Carmen Balcells es también la recreación de la vida de una ciudad excepcional como es Barcelona, la configuración gracias a ella de ser ciudad de acogida de la literatura más productiva y creativa en castellano de los últimos cien años y es también la crónica de la gestación de su imponente agencia y de su relación con editoriales tan relevantes como Barral, Tusquets, Planeta o Anagrama.

Riera da especial importancia al estrecho contacto entre Carmen Balcells y Gabriel García Márquez de quien fue su agente y sin duda más que eso, pues su amistad casi fraternal fue un símbolo de como “la Balcells” luchaba por sus autores y como de dura y de implacable era con las editoriales en la defensa de los derechos de sus patrocinados. De la pagina 105 a la 160, Riera desgrana con fluidez como ese primer contacto con el autor de Cien años de soledad fue un gancho indudable para que Barcelona se convirtiera, como titula el capítulo en “la capital del boom” y como en la zona alta de la Diagonal, en los barrios de San Gervasio y de Sarriá se instalaron algunos de los más importantes escritores del boom como el ya citado García Márquez y su entonces gran amigo Mario Vargas Llosa, que fueron vecinos, pues uno vivió en la calle Caponata y el otro en la calle Osio; también se encontraba en Barcelona el escritor chileno Jose Donoso, -autor de la excelente novela El obsceno pájaro de la noche, que compartía espacio creativo con una casa en Calaceite.

Para un escritor como yo que hace reseñas es muy ilustrativo que la agencia Carmen Balcells fuese escuela de agentes y creara un estilo, que entre otras citadas, Riera, incluye a Antonia Kerrigan, Silvia Bastos y Maribel Luque, que han creado su propia empresa con éxito.

Y al lector le señalo como especialmente atractivos varios capítulos y entre ellos el que Carme Riera dedica a recordar la relación que Carmen Balcells mantuvo con editores como Jaime Salinas, Mario Muchnick, Jose Manuel Lara Hernández y sus hijos Fernando y José Manuel, Rafael Borrás, Esther Tusquets y Jorge Herralde, que están lleno de divertidas coincidencias y también de agrios desencuentros, entre gentes del mismo orbe literario, pero que muchas veces tropiezan con intereses contrarios.

Es apasionante el relato de cómo después de varios intentos de llevar adelante el propósito de la creación del Centro Documental Iberoamericano Carmen Balcells que hubiera convertido a Barcelona en una referencia histórica de la literatura española, gracias a la donación del archivo personal y profesional de Carmen Balcells, la chata visión de los políticos catalanes convertidos ya en los últimos años en agentes de una exclusiva visión de la Ciudad Condal y en general de Cataluña, frustró ese proyecto animando a la agente a establecer gestiones con el Ministerio de Cultura, que fructificaron con la compra del citado archivo, cuyo inmenso fondo puede consultarse en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares, lugar, por añadidura, patria de una de las glorias de la literatura española de todos los tiempos.

Al concluir el libro, se percata el lector de que ha podido ser cómplice de la vida de una mujer excepcional, de un ser humano clave para la historia de una lengua, de una literatura, de una ciudad y de unos autores, que gracias a su dedicación y a la lucha que ella mantuvo por sus derechos, han podido dedicar su pluma a escribir y a vivir de ella. La magnífica escritora Esther Tusquets acierta definir a Carmen Balcells con esas frases: “Ha ayudado a muchos autores, ha resuelto la vida a bastantes, ha disminuido los abusos, -muchos- de los editores y reconozco que ha conseguido anticipos memorables. O sea que, otra ambición cumplida, es muy querida por muchos… no por todos claro, no por todos” (pág. 245). Unas páginas más adelante, pág. 249, Jorge Herralde la define como “una mezcla de Santa Claus y Orson Welles”, de lo que se deduce que para el editor el genial actor y director de cine es símbolo de cierta maldad, condición que no comparto. Tampoco me gusta el título del libro porque en mi opinión es desafortunado tildar a Carmen Balcells de “traficante de palabras”. En mi criterio, “traficar” evoca una actividad no muy legal.

Y como conclusión, que es para mí muy entrañable, Carme Riera revela en el capítulo 22, la motivación de la retirada de Carmen Balcells, sus voluntades últimas en el sentido empresarial, comercial y literario y sobre todo sentimental de elegir un lugar apartado, tranquilo, cercano a su lugar de nacimiento y origen, y esas decisiones son quizá la mejor credencial de la entraña humana que anidaba en el corazón de esta mujer hecha a sí misma, en todos los sentidos, que fue admirada y temida, y sin cuya participación vital muchas de las páginas brillantes de la historia no se hubieran escrito.

Libro muy bien editado con magnificas ilustraciones, que evocan tanto episodios entrañables de su vida familiar, como de su apasionnte peripecia profesional.

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