www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Bush convoca de urgencia a sus asesores y Wall Street cae

Rechazado el plan de rescate en la primera votación en el Congreso

lunes 29 de septiembre de 2008, 19:30h
La Cámara de Representantes de EE.UU. rechazó este lunes contra todo pronóstico el controvertido proyecto de ley de 700.000 millones de dólares de rescate del sector financiero, lo que supone un duro golpe para la Casa Blanca. El resultado de la votación, 205 a favor y 228 en contra, extendió una fortísima corriente vendedora en Wall Street, que hizo que el índice Dow Jones perdiera cerca de 700 puntos.

El rechazo al plan, que se produjo tanto entre las filas demócratas como en las republicanas, podría obligar a los representantes de los dos partidos a regresar a la mesa de negociaciones hasta lograr un nuevo plan que les permita eliminar todas sus reticencias. De hecho, el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara Baja, Barney Frank, dijo después de la votación que evaluarán la "reacción económica" antes de decidir sobre el siguiente paso legislativo.

La votación se produjo luego de un largo e intenso debate entre los legisladores, muchos de los cuales pusieron en duda la eficacia del plan, y criticaron la falta de ayudas para las familias aquejadas por las ejecuciones hipotecarias. Este rechazo supone un duro golpe para el Gobierno del presidente George W. Bush, quien había advertido que si no se aprobaba el paquete de rescate, ello tendría nefastas consecuencias para el resto de la economía estadounidense y para la economía global.

Durante un debate, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, indicó que aunque los 700.000 millones de dólares constituyen "una cifra pasmosa", es "tan solo una parte del costo de las fallidas políticas económicas" del Gobierno de Bush. En un último empuje al plan, cuyo texto final fue fraguado durante el fin de semana, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, había dicho hoy que este paquete debía servir para "ayudar a restablecer el flujo de crédito a los hogares y negocios". Pero muchos legisladores dejaron en claro su oposición a este plan, diseñado como rescate para la banca de Wall Street, porque no incluía suficiente ayuda para las familias afectadas por las ejecuciones hipotecarias.

La Casa Blanca informó de que contaba ya con los “votos suficientes” para salir adelante. De esta manera, el equipo de Bush intentaba disipar las dudas sobre el voto de los republicanos más conservadores que se opusieron durante la anterior negociación del plan. Los líderes de los dos partidos en el Congreso habían indicado que existe un acuerdo para la aprobación del proyecto de ley.

El plan, que otorgará atribuciones extraordinarias al secretario del Tesoro, Henry Paulson, permitirá que el Gobierno adquiera activos hipotecarios de las instituciones financieras que encaran apremios.

El presidente Bush urgió este lunes al Congreso a que apruebe la denominada "ley de estabilización financiera" que, según él, impedirá que la crisis se extienda a toda la economía de Estados Unidos. "El Congreso debe enviar una señal firme a los mercados" aprobando el proyecto, cuyo costo se calcula en unos 700.000 millones de dólares, señaló el presidente en una declaración desde la Casa Blanca.

Aún así, el presidente de Estados Unidos ha reconocido que el plan de rescate financiero no resolverá todos los problemas y ha advertido de que continuarán las dificultades económicas. Bush promete que “a pesar de las medidas que establezcamos para contrarrestar la crisis actual, seguiremos enfrentando serios retos". "La crisis del crédito y de los bienes inmuebles continuarán con su presión sobre el sistema financiero y la economía", prosiguió.

Demócratas y republicanos en el Congreso "han alcanzado un acuerdo extraordinario para hacer frente a una situación extraordinaria", añadió. "Es una legislación audaz que estabilizará los mercados financieros", anotó el presidente.

Según Bush, las agencias del Gobierno que hacen cálculos presupuestarios esperan que el costo real del socorro para los mercados financieros "sea mucho menos que los 700.000 millones de dólares, de lo cual la mayor parte, si no todo, se recuperará".

El demócrata Chris Dodd, de Connecticut y presidente del Comité de Banca del Senado, dijo que confiaba en que la legislación tendría la aprobación de la mayoría de ambos partidos. "Esperamos que eso ocurrirá", dijo Dodd. "Esto no se refiere solo a Wall Street. Una extensión de la crisis puede perjudicar a la gente en todo el país", enfatizó.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios