Esta semana han viajado a la Casa del Padre dos grandes hombres de la Iglesia de nuestro país: Gabino Díaz Merchán y Antonio Montero. Los dos amigos y ejemplos del que esto escribe con los que tuve la oportunidad de conversar sobre muchos temas, algunos muy personales y que siempre tuvieron una respuesta siempre positiva a preguntas muy complicadas.
Monseñor Díaz Merchán fue designado obispo de Guadix-Baza el 23 de julio de 1965 y se convirtió así en el obispo más joven de Europa y tras su consagración, participó en la cuarta y última sesión del Concilio Vaticano II. El 4 de agosto de 1969 fue nombrado arzobispo de Oviedo y el 23 de febrero de 1981 fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Española, cargo que ocupó durante dos trienios hasta 1987. Natural de la población toledana de Mora, el 21 de agosto de 1936 sus padre fueron asesinados por milicianos republicanos, pero Díaz Merchán siempre tuvo la palabra “perdón” como una de las principales de su vocabulario, por eso, tal vez, siendo Presidente de la Conferencia Episcopal Española manifestó en 1986: “la exaltación de una de las partes contendientes en la guerra civil con el apelativo de Cruzada fue un desacierto, pues en realidad fue una contienda fratricida”.
Don Gabino siempre estuvo abierto a los medios de comunicación a los que nunca vio como enemigos, sino como una oportunidad para llegar al pueblo de Dios.
Don Antonio Montero ha sido también un hombre de Iglesia ejemplar a la que ayudó, primero como sacerdote y periodista y después como obispo y arzobispo. Sacerdote desde 1951 FUE nombrado subdirector de la revista «Ecclesia» en 1953, y en 1958 director de la misma, labores que simultaneó con las de profesor de Historia eclesiástica y de Patrología en el Seminario Hispanoamericano de Madrid, y con la creación en 1955, junto con otros sacerdotes, y la dirección, hasta 1969, de la editorial Propaganda Popular Católica (PPC). Nombrado en 1969 por San Pablo VI, Obispo auxiliar de Sevilla, en 1980 es designado por San Juan Pablo II, Obispo de Badajoz y arzobispo de Mérida -Badajoz, al crearse esta archidiócesis el 28 de julio de 1994.
Don Antonio fue el gran hacedor de los programas religiosos en RTVE. Cuando Eduardo Sotillos en su primera etapa como director de Radio Nacional de España en 1981 decidió suprimir de la programación el Angelus, y Don Antonio consiguió en contrapartida el programa FRONTERA, que aún sigue en la ondas de la emisora pública. También firmó con Eugenio Nasarre, a la sazón Director General de RTVE, en septiembre de 1982, los acuerdos para toda la programación religiosa de Radio Televisión Española. Es más, el sucesor de Nasarre, José María Calviño, padre de la actual vicepresidenta del gobierno, trató de suprimir la Misa de TVE y sugirió a monseñor Montero la posibilidad de grabar la Eucaristía para emitirla después, a lo que Antonio Montero respondió: "¿Y porque no graban los partidos de futbol y los emiten después?" El tema se cerró así.
Antonio Montero fue también el gran impulsor la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España(UCIPE) y siempre nos pidió responsabilidad y culto a la verdad, hecho que quiso trasladar también al Ideario de la Cadena COPE con el Padre Gago, otro gran hombre de Iglesia, en proceso de beatificación.
Ahora Díaz Merchán y Montero ya están en la Casa del Padre y seguro que pedirán y velarán por el nuevo Arzobispo de Valladolid, Luís Argüello, nombrado este pasado viernes y que sustituye al Cardenal Ricardo Blázquez. Suerte, don Luís.