www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Novela

Juan Aparicio Belmonte: Pensilvania

domingo 03 de julio de 2022, 17:39h
Juan Aparicio Belmonte: Pensilvania

Siruela. Madrid, 2022. 228 páginas. 19,95 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por David Lorenzo Cardiel

«Me levanté por la mañana, a eso de las siete, y me topé como de costumbre contigo y Jim leyendo la Biblia en la sala de estar. Todas las madrugadas os levantabais a las cinco para ir a vuestros respectivos trabajos con algún episodio del libro sagrado leído, releído y subrayado. Cuando llegabais a la última página, tras disciplinados meses de madrugones implacables, volvíais al Génesis y decíais que cada repaso os desvelaba insólitos y desconocidos hitos sobre el universo, sobre el hombre y sobre Dios».

América sigue siendo el paradigma del deseo. Asia se mira con curiosidad fisgona, porque desde Europa, desde los propios Estados Unidos, no se siente nuestra, sabemos muy bien que nuestro papel es ser los invitados a unas tierras y a unas costumbres ancestrales. Pero el Nuevo Continente, a pesar de los siglos de sincretismo o dominio occidental, mantiene la erótica del misterio. Sentimos propia América, pero el abismo atlántico separa ambas regiones. Sabemos hermana a América a la vez que posee una identidad tan poderosa y diferente que nada tiene que ver con la nuestra.

Juan Aparicio Belmonte regresa al panorama literario con una nueva novela, Pensilvania, un retorno emocional a la vida y las costumbres de una familia norteamericana. En ese retorno, Belmonte no idealiza el modo de vida americano ni tampoco nos sitúa ante un Estados Unidos lujuriante, exégesis del placer de occidente, por el que suspirar y por el que maldecir. No: la Norteamérica de esta novela es un paisaje personalísimo, animado por la vivencia y organizado alrededor de la memoria, del deseo y del paso de una etapa vital.

Pensilvania comienza con una noticia: Rebecca ha muerto. El protagonista se encuentra, de repente, ante el vacío. Es un hombre adulto, con su propia existencia ya edificada. Pero por eso mismo, el abismo del recuerdo palpita con tanta fuerza. Rebecca, quien lo acogió, invoca el recuerdo de la adolescencia, el descubrimiento del amor y del deseo, del desengaño, una forma de estar en el mundo muy diferente a la que luego acabará experimentando el propio protagonista. Sin embargo, ese recorrido personalísimo no se limita únicamente al de una persona, sino que converge con el de toda una etapa. Es decir, la enfermedad que acecha, el paso implacable del tiempo, el sinuoso discurrir del amor romántico. Como guinda diferencial, las circunstancias del protagonista, como es el caso de su carrera literaria y los entresijos del mundillo de la literatura, aparecen por en medio.

Tras leer esta novela he podido concluir dos cosas: que es una buena lectura y que refleja unas circunstancias universales, en tanto a que en la medida en que se manifiesten no dejan de ser humanas en ningún momento. A su vez, refleja dos universos, el de la ficción y el real, el estadounidense y el español, el recuerdo y el presente. Es un dualismo que atrapa, fluidifica el relato. También le dota de interés, porque los personajes, en este libro, bajo la confesión del narrador, se muestran auténticos desde el primer instante.

La novela es ágil, interesante y dulce en su lectura. Al atractivo en tinta y papel hay que añadirle el gran trabajo realizado por los editores de Siruela. Papel de buena calidad, encuadernación esmerada y una portada, que toma un fragmento del cuadro Cape cod evening, de Edward Hooper, que le viene muy a la medida, a la vez que refleja la luz entre las sombras que caracteriza este libro. La portada entra por los ojos. Una belleza que nada tiene que envidiar al manuscrito que envuelve, como un regalo, para ofrecerlo al lector intrépido.

Recuerden, Pensilvania. Un libro bonito, una distendida lectura de verano, una novela con la que disfrutarán en su lectura. En sus manos dejo la elección.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios