"Con españoles como José María Aznar se ganó a los asesinos", declaró.
El Partido Popular ha realizado este sábado su homenaje a Miguel Ángel Blanco en el 25 aniversario de su secuestro y asesinato a manos de ETA. Lo ha hecho en el marco de la clausura de la Escuela de Verano Miguel Ángel Blanco, que está organizada por Nuevas Generaciones y el Grupo Parlamentario del PP Europeo. En el emotivo acto han comparecido el presidente popular Alberto Núñez Feijóo, el ex presidente del Gobierno José María Aznar, Carlos Iturgaiz -presidente del PP vasco-, Mari Mar Blanco -diputada de la Asamblea de Madrid y hermana del concejal asesinado en Ermua por la banda terrorista- y la presidenta de Nuevas Generaciones y diputada Bea Fanjul.
El líder nacional reivindicó la memoria y la justicia. "Quiero recordar a los padres de Miguel Ángel, Chelo y Miguel. Nos dejaron hace dos años y ahora descansan los tres juntos, en la provincia de Orense. La familia que toda España sintió suya. El terrorismo destrozaba a las familias para siempre, por ello es injusto que olvidemos a las familias", avanzó antes de indicar que "afiliarse a un partido implica un compromiso con la ideología y el proyecto, pero afiliarse al PP vasco en los 80, 90 y los 2000 era mucho más". "Era militar en la democracia contra los que querían imponer el miedo, aventurar la vida para defender la libertad. No ha habido compromiso más puro que ese en España. Nunca podremos dejar de daros las gracias", proclamó.
Feijóo agradeció a Aznar, "presidente en aquellos años de terror y resistencia", que "no hubo chantaje posible para él". "Encarnó desde la Moncloa la resistencia y la determinación de una sociedad que no se arrodilló jamás. Con españoles como Aznar se ganó a los asesinos", analizó. Además, señaló que "España se unió en la rabia, el estupor y en el llanto, y ahora se une en el recuerdo de unas fechas en las que se puso de relieve lo mejor de nuestro país y la vileza de algunos".
"Miguel Ángel representaba la libertad sin ira. Demostraba con su trabajo que la España de la convivencia era posible. Cumplía con su vocación sin esperar más premio que el cariño de sus vecinos. Y sus verdugos no podían soportarlo, no podían rebatirle democráticamente. Pero su dictadura sangrante fue derrotada por la democracia española. El asesinato de Miguel Ángel fue el inicio del fin de ETA. La fuerza de una sociedad que había dicho basta ya. Fue una victoria política, judicial, policial y también moral, en aquellos días en los que el pueblo español supo hacia dónde conducir su futuro", reflexionó.
Asimismo, el dirigente reivindicó "lo que representa este joven, la libertad, la Transición y a todos los padres de la Transición, a aquel PSOE, a todos los parlamentos que protegieron la democracia en estas décadas, a los guardias civiles, policías nacionales y municipales, ertzainas, periodistas, políticos y militares". "Ellos son el mayor ejemplo de dignidad", precisó. Y alegó "contra el olvido del horror luchan las asociaciones de víctimas que siguen luchando y las familias mantienen vivo el recuerdo de sus allegados, esgrimen el escudo de la verdad". "Ellos no se rindieron y no se rendirán", remarcó.
"Hoy nos reúne una memoria como factor de unidad en torno a unos valores. Hay desmemorias que se basan en el rencor y no es extraño que los herederos de ETA intenten convertir a los terroristas en héroes, lo cual es extraño. Quienes ahora comparten la ideología de los asesinos pugnan por escribir la historia y nos asombra y nos escandaliza que un gobierno democrático lo admita, lo promueva y lo pacte. Nosotros defendemos el estado de derecho, por eso aceptamos la anomalía de que los testaferros de ese terrorismo se sienten en las instituciones, pero nos provoca una profunda repugnancia que sean ellos los que dicten al Gobierno democrático la memoria". Por ende, ha anunciado que "hemos de comprometernos y comprometerme a derogar la Ley de memoria democrática y a trabajar para conseguir los votos del próximo PSOE, para que juntos restablezcamos la memoria y la justicia".
Finalmente, Feijóo ha criticado que "en estas condiciones ni es memoria ni es democrática". "Es un episodio indigno de nuestra democracia, que nos provoca una gran tristeza, rabia, desazón y dolor, pero más fuerte que cualquier afán de poder, que las humillaciones a las que intentan someternos serán los valores democráticos que defendemos. Puede criticarse la Transición porque la democracia lo permite, pero desde la democracia acabaremos con este esperpento. Si los terroristas no nos derrotaron, no podemos permitir que sus herederos lo hagan", sentenció. Y concluyó declarando que "las víctimas son héroes de la España democrática" y subrayando que "es indispensable que los jóvenes entiendan lo que pasó".
Las palabras de Aznar
El ex presidente del Gobierno explicó que "hace 25 años venía a Ermua como presidente a acompañar al Príncipe de Asturias de entonces, Felipe VI, y a la familia de Mari Mar a enterrar a Miguel Ángel". "Venía a cumplir con mi obligación y responsabilidad. En ese día nunca olvidaré una pregunta que se me hizo: '¿Cuántas sillas vacías más va a haber?. Tuve el privilegio de no haber dejado mi silla vacía, aunque la pude haber dejado (en referencia al atentado sufrido). Eso es lo que me permite volver a Ermua 25 años después, cumpliendo con mi responsabilidad y pensando y sintiendo lo mismo que antes. Siempre pensé que nunca tan pocos debieron tanto a tantos", expuso.
"Como presidente del Gobierno en esos días de infamia, sentí una profunda admiración por vuestra entereza (en alusión a los familiares del concejal asesinado). Miguel Ángel quiso trabajar por un proyecto para España, de convivencia, abierto, transformador. Desafió con su compromiso al miedo y la coacción, se negó a que los terroristas marcaran su vida (...) En medio del horror y la infamia de los terroristas quiero recordar a su familia, a sus padres y a su hermana. Ejemplares en todo momento. Su fortaleza ejemplar en aquellos días nos dio una inmensa fortaleza a todos los demás", desglosó.
Aznar destacó que los terroristas "quisieron poner de rodillas al Estado, chantajearle, pero no lo consiguieron". "Miguel Ángel no es un pasado que se cierra; es una referencia de futuro. Es un compromiso que reiteramos, que nos afecta a todos y que tenemos todos que honrar. Es el presente y el futuro. Los que justificaron aquel crimen, lo anunciaron, le amenazaron y animaban a matar están entre nosotros. Y en una política destructiva de los valores esenciales de la democracia se les permite que reescriban la historia y ofendan a los que protagonizaron los hechos con valentía".
"Ni una sola coma que hubieran puesto (los terroristas) en una ley que habla de memoria sería aceptable. Una coma de estos asesinos no será aceptable nunca en ningún proyecto de memoria para el PP", proclamó. A continuación le dijo a Feijóo que "tiene que quedar muy claro para los vascos y españoles que la huella indecente de los herederos del terror será borrada". Y se despidió con este mensaje: "Recordando a Miguel Ángel tenemos que decir que no basta con que no maten. Tienen una deuda con la libertad y la vida de todos. No la han saldado y no nos vamos a olvidar. Vamos a exigirlo. La democracia es también valores, dignidad, defensa de los derechos y claridad moral. Las grandes victorias, los grandes momentos y políticas se definen por la claridad moral y el coraje. Eso lo ponemos nosotros, no ellos".